(BUENOS AIRES).- La Reserva de Boca ya palpita lo que será el cruce de semifinales de Reserva ante River y, en la previa, dejaron en claro que el Superclásico no se juega solo dentro de la cancha. El equipo dirigido por Mariano Herrón llega a esta instancia tras superar con autoridad su llave anterior y se prepara para un duelo que, según expresan desde el plantel xeneize, “ya empezó a jugarse incluso antes de disputarse”.
El plantel juvenil xeneize viene mostrando un buen rendimiento a lo largo del torneo, lo que alimenta la ilusión de meterse en la definición. Herrón cuenta con un grupo que sostuvo una regularidad sólida y que ahora tendrá la exigencia extra de medirse al rival de toda la vida. En el cuerpo técnico enfatizan la preparación mental como un factor tan determinante como lo táctico.
Enfrente estará un River que también arriba con confianza y que históricamente ha protagonizado cruces muy parejos en la categoría. El historial reciente entre ambos en divisiones inferiores entrega duelos cerrados y cargados de tensión, y esta semifinal no promete ser la excepción. El ganador se quedará con el boleto a la final del torneo de Reserva.
Una vidriera que proyecta futuro
Más allá del resultado, este tipo de encuentros suelen ser una exposición decisiva para varios juveniles de ambos clubes. Muchos futbolistas que hoy integran los planteles profesionales de Boca y River tuvieron su primera gran prueba de carácter en partidos de alta presión como el que se avecina. Estos encuentros son una vidriera importante para los chicos, subrayan puertas adentro del club.
En Boca toman esta instancia como una oportunidad de formación competitiva, donde los jugadores aprenden a convivir con la exigencia de vestir una camiseta con tanta historia. El Superclásico de Reserva no solo definirá un finalista: será también una prueba de fuego para una nueva generación que busca dar el salto definitivo al primer equipo. Muchos jugadores que hoy integran los planteles profesionales tuvieron su primera exposición en este tipo de partidos.
Mientras la definición de la fecha para este compromiso sigue sin confirmación oficial, el contexto agrega un condimento especial. El Superclásico de Primera por el Torneo Clausura 2025 también aguarda por su anuncio, lo que mantiene latente el pulso entre ambos clubes en todas sus categorías. La Reserva, sin embargo, ya tiene puesta la cabeza en su propio cruce eliminatorio.
La semifinal pondrá frente a frente a dos equipos que se conocen de memoria y que llegan con aspiraciones concretas. El plantel de Boca ya empezó a vivir el clásico y, como suele ocurrir en estos cruces, la historia empezó a escribirse mucho antes del pitazo inicial. La fecha del partido aún no fue confirmada, pero se espera su anuncio en los próximos días.
