(BUENOS AIRES).- Boca ya se contactó con el entorno de Gerónimo Rulli para conocer su situación y evaluar la viabilidad de una negociación en este mercado de pases. El arquero de la Selección Argentina, que actualmente disputa el Mundial 2026, es el principal apuntado por el Consejo de Fútbol para reemplazar a Agustín Marchesín, lesionado, y jerarquizar el arco de cara al segundo semestre.
El obstáculo central de la operación es económico. Rulli tiene contrato vigente con Olympique de Marsella hasta junio de 2027, luego de haber activado una extensión automática por objetivos cumplidos. La única forma de sacarlo en este mercado sería ejecutar su cláusula de salida, que ronda los 9 millones de euros. Una cifra elevada para el contexto del fútbol argentino, lo que obliga a la dirigencia a analizar alternativas o negociar condiciones más flexibles.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena ya le había acercado a Juan Román Riquelme una lista con tres nombres para reforzar el puesto, y Rulli encabeza esa nómina. La gestión del Vasco apunta a sumar competencia interna y elevar el nivel en una posición clave para las aspiraciones del equipo, sobre todo a partir de las dudas que dejó el rendimiento de Leandro Brey.
La lesión de Marchesín aceleró la búsqueda
La necesidad de incorporar un arquero de jerarquía se aceleró tras la lesión de Agustín Marchesín. Boca empezó a evaluar opciones en el corto plazo y entre los candidatos también aparecieron los nombres de Sergio Rochet y el propio Brey, aunque la prioridad está puesta en un guardameta con experiencia internacional y presente en la elite.
El hecho de que Rulli esté compitiendo en un torneo de máxima exigencia como el Mundial respalda su nivel y lo mantiene en vidriera. Su presencia en la Selección Argentina durante la Copa del Mundo puede influir tanto en su cotización como en el interés de otros clubes, y su recorrido europeo lo convierte en una opción más que interesante para un plantel que busca protagonismo en todas las competencias.
Una negociación que recién empieza
Por ahora, el contacto inicial ya está hecho, pero la negociación recién comienza. El arquero es considerado una pieza importante dentro de su club, lo que hace aún más difícil una salida inmediata. Boca deberá decidir si está dispuesto a realizar una inversión fuerte o si se vuelca por alternativas más accesibles en el mercado. Mientras transcurre la Copa del Mundo, el nombre de Rulli ya se instaló como uno de los grandes objetivos del Xeneize en este receso.
