(BUENOS AIRES).- “Había una diferencia de un millón de euros, Dybala quería ganar tres, la Roma le pagaba dos”. Con esa radiografía de la negociación, el representante de Paulo Dybala y Tommy D’Amico, el flamante gerente de fútbol de la Roma, acordaron en las últimas horas la continuidad del cordobés en el club italiano, una decisión que sentencia las ilusiones de Boca de repatriarlo.
La definición llegó tras un cónclave entre el agente del jugador y D’Amico. “Se reunió el representante de Dybala con Tommy D’Amico, que es el nuevo gerente de fútbol de la Roma, y acaban de acordar la continuidad”, expresó el periodista partidario de la Roma @somoslovest, que siguió la negociación de cerca.
Ese encuentro tuvo un antecedente clave: una cena en la que participaron el dueño de la Roma, el entrenador, el propio D’Amico y los hijos del propietario. Allí dejaron en claro la postura del cuerpo técnico. “Le dijeron lo queremos, el técnico dijo es prioridad, lo quiero a Dybala para jugar la Champions”, amplió @somoslovest.
Los números del nuevo vínculo explican por qué la oferta resultó inalcanzable para un club argentino y, en particular, para Boca, que lo tenía en carpeta desde hacía meses. “El contrato va a ser más o menos 2.900.000 euros por año, 50.000 euros por partido que se termine, que termine Dybala, más premios por objetivos y va a rondar más o menos los 3 millones y medio de euros”, precisó @somoslovest. Con ese guiño económico, Dybala dio el sí, aunque aún resta la firma.
“Finalmente Dybala le dio el sí va a ser un contrato por 1 o 2 años, todavía no se cerró se cierra ahora en estos días”, afirmó @somoslovest. Mientras la Roma blindaba a su máxima figura, la ilusión de Boca se fue diluyendo con cada avance de las cifras. Sin capacidad para competir con más de 3 millones de euros anuales más bonos, el club de la Ribera se quedó sin margen para tentar al campeón del mundo. A eso se sumaba la voluntad del propio futbolista, que priorizó la estabilidad deportiva y la posibilidad de disputar la Champions League, el gran objetivo que el entrenador le puso sobre la mesa durante aquella cena.
El vínculo actual de Dybala vencía el 29 de junio. Ahora, con el acuerdo de palabra alcanzado, Boca deberá reorientar sus esfuerzos en el mercado de pases mientras el cordobés y la Roma encaran la recta final para plasmar la firma que extenderá su estadía en el Olímpico por al menos una temporada más.
