(BUENOS AIRES).- “Riquelme me ofreció cinco millones este año y uno el próximo (6 en total). Le dije que podía financiar la operación pero que tenían que ser 7,5 millones de dólares y no volvió a llamar”, describió Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia. Con la negociación por Sebastián Villa en un punto muerto, Boca ya puso en marcha un plan alternativo para reforzar el puesto de extremo en este mercado de pases.
El nombre que analiza la dirigencia de Juan Román Riquelme es Kevin Serna, atacante colombiano de 28 años que juega en Fluminense. Según reveló el periodista Marcelo Nasarala, el extremo ya está en el radar del club de la Ribera como opción para cubrir el hueco que dejarían el propio Villa o una eventual salida de Exequiel Zeballos.
Boca ya había buscado a Serna en el arranque de 2026. En aquel momento presentó una oferta de 5 millones de dólares por el pase, pero la operación se frustró porque Fluminense decidió renovarle el contrato hasta diciembre de 2028 y blindarlo ante el interés del Xeneize.
El regreso de Villa sigue siendo la prioridad, pero el camino está minado de obstáculos. Además de la diferencia de plata —el club mendocino exige la cláusula de 7 millones de dólares y rechazó los 6 que acercó Riquelme—, existe un conflicto judicial entre el jugador y Boca. Villa reclama 236 millones de pesos y 2 millones de dólares por un despido indirecto, mientras que el Xeneize le inició una contrademanda por 20 millones de dólares por daños y perjuicios. Si el pase se concreta, ambas partes acordaron retirar las demandas.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena le pidió a la dirigencia un extremo, sobre todo después de que el Changuito Zeballos comunicara su intención de seguir su carrera en el fútbol europeo. Ese contexto obliga a Boca a moverse con varios frentes abiertos y a mantener caliente la carpeta por Serna.
Las dificultades con Villa hacen que el nombre del colombiano recupere fuerza, aunque tampoco será sencillo. Fluminense rechazó la primera propuesta de Boca y el técnico Luis Zubeldía le comunicó a la directiva brasileña que no quiere desprenderse del jugador, pieza importante en su esquema ofensivo.
Con el contrato del delantero vigente hasta 2028 y la negativa del club carioca a negociarlo, la dirigencia de Boca deberá definir en las próximas semanas si eleva la oferta por Serna o concentra los esfuerzos económicos en reactivar la vuelta de Villa o apuntar a otro extremo del mercado.
