(BUENOS AIRES).- Milton Giménez perdió terreno en la consideración del cuerpo técnico y hoy no aparece entre las principales opciones ofensivas de Boca. Esa pérdida de protagonismo abrió la puerta a que el club de la Ribera evalúe utilizarlo como moneda de cambio para destrabar la llegada de un refuerzo en el próximo mercado de pases.
El delantero quedó relegado en la rotación con la llegada de nuevas variantes en ataque y la consolidación de otros nombres. En ese escenario, desde el club no verían con malos ojos incluirlo en una negociación si eso permite incorporar un futbolista que encaje mejor en la idea del entrenador.
La dirigencia xeneize ya dejó en claro en otras negociaciones que está dispuesta a escuchar propuestas por Giménez, siempre que se cumplan ciertas condiciones económicas o deportivas. No se trataría necesariamente de una venta directa, sino de una ingeniería de mercado más compleja que podría incluir un intercambio.
El presente relegado del atacante también despertó el interés de otros equipos. En el fútbol argentino ya hubo sondeos por su situación, lo que refuerza la idea de que puede ser una pieza atractiva para otros clubes. La ventana de transferencias se presenta como una oportunidad para que Boca reestructure su plantel de cara al segundo semestre, y la situación de Giménez encaja en esa estrategia de depuración del ataque.
Reordenar la delantera
La posible inclusión de Giménez en una operación responde a una lógica de reordenamiento de la delantera. Con nombres como Miguel Merentiel y otras opciones por delante, Boca entiende que necesita optimizar recursos y liberar espacio para nuevas incorporaciones.
El cuerpo técnico prioriza variantes ofensivas que se adapten mejor a su esquema, y el delantero dejó de ser una alternativa prioritaria en esa rotación. Ese diagnóstico empujó a la dirigencia a considerarlo como una ficha negociable antes que como un proyecto a sostener.
Utilizar futbolistas como parte de pago o intercambio se perfila como una estrategia clave para competir en un mercado cada vez más exigente. La ingeniería de pases con jugadores incluidos ya fue utilizada por Boca en otras ventanas y vuelve a asomar como el camino posible para reforzar puestos específicos sin desembolsos elevados.
En este contexto, Milton Giménez aparece como una de las fichas que la dirigencia podría mover para lograr los refuerzos que busca. El club mantiene la puerta abierta a escuchar ofertas y no descarta que su salida pueda ser la llave para concretar una incorporación de peso.
Por ahora, no hay una negociación cerrada ni un destino definido para el delantero. En Boca saben que los próximos días pueden ser determinantes: si aparece una oportunidad concreta, Giménez podría transformarse en la pieza que destrabe el cierre de una operación.
