(BUENOS AIRES).- Boca no se resigna a incorporar un defensor central y, mientras define si eleva la oferta por Jhohan Romaña, ya tiene un nombre en carpeta por si la negociación con San Lorenzo se cae definitivamente. El elegido es Mariano Troilo, un argentino que actualmente juega en Italia.
Según informó Planeta Boca Juniors, la directiva que encabeza Juan Román Riquelme maneja una terna de alternativas para cumplirle el pedido al entrenador Rodolfo Arruabarrena. La prioridad sigue siendo el colombiano, pero explican que “si en los próximos días no hay avances en cuanto al defensor colombiano, el club ya tiene a otros tres candidatos para ese puesto”.
Troilo tiene 23 años y es la opción más joven de las que evalúan en La Ribera. Surgido en las inferiores de Belgrano de Córdoba, su rendimiento lo llevó a debutar en la Selección Argentina de la mano de Lionel Scaloni antes de dar el salto a Europa, en el segundo semestre de 2025, cuando el Parma de Italia pagó casi 10 millones de dólares por su pase.
En el fútbol italiano ya disputó 23 partidos y convirtió un gol. Cerca del final de la última temporada se ganó la titularidad en el equipo, una regularidad que volvió a ponerlo en el radar del fútbol grande de la Argentina.
Troilo no es el único apuntado por la dirigencia de Boca. En la lista de alternativas también figuran Santiago Núñez, habitual titular en Estudiantes de La Plata, y Alan Franco, de buen presente en el São Paulo y a quien Riquelme ya había intentado sumar en ventanas anteriores sin éxito.
La negociación por Romaña
La búsqueda de un plan B responde al estancamiento de las conversaciones por Romaña. Boca ya ofertó tres millones de dólares por el marcador central, pero San Lorenzo la rechazó porque aspira a un piso cercano a los cinco millones, una cifra más próxima a la cláusula de rescisión. El contexto en Boedo es apremiante: el jugador no renovará su vínculo que vence en diciembre y el club de Boedo corre el riesgo de perderlo sin recibir nada a fin de año si fuerza su continuidad.
Riquelme moldea una nueva propuesta que busca acortar distancias sin cubrir el valor total de la salida. La operación tiene otra traba: el embargo que pesa sobre San Lorenzo por una deuda con un fondo suizo. Si el dinero se transfiere de club a club, podría ser retenido por los acreedores europeos, por lo que no se descarta la intermediación de AFA para saltear ese bloqueo financiero. Si los obstáculos persisten, Troilo corre con ventaja para ser el apuntado.
