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Juan Román Riquelme acelera alternativas tras el estancamiento inesperado de Romaña

 

La negociación entre Boca y San Lorenzo por Jhohan Romaña está estancada por diferencias económicas. El defensor colombiano prioriza una oferta del exterior.

 
Boca
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(BUENOS AIRES).- Boca no logra cerrar la incorporación de Jhohan Romaña y la negociación con San Lorenzo entró en un punto muerto. Las diferencias económicas entre ambos clubes mantienen estancada la operación por el defensor colombiano, que era una de las prioridades del mercado para el equipo xeneize.

El principal obstáculo es la cláusula de rescisión del jugador. San Lorenzo exige el pago de ese monto para autorizar la salida y en Boca consideran que "la cifra es demasiado elevada para avanzar en una compra directa". Sin un acercamiento en los números, las charlas perdieron fuerza en las últimas horas.

Desde el club de Boedo sostienen una postura firme y no aceptan negociar por debajo de la cláusula. La dirigencia considera que el defensor es "una pieza importante del plantel" y que solo le abrirán la puerta de salida mediante el pago total del resarcimiento o una oferta equivalente que satisfaga sus pretensiones. "Solo dejarán salir al jugador mediante el pago de la cláusula o una oferta equivalente", explicaron desde el entorno de la negociación.

El panorama se complica aún más por la situación personal del futbolista. Romaña prioriza la posibilidad de emigrar al exterior y, según confiaron fuentes cercanas a la operación, "no vería con malos ojos continuar su carrera en el exterior". Su contrato vigente hasta fin de año le da margen para analizar otras ofertas, lo que agrega otro factor de incertidumbre a la chance de que se ponga la camiseta azul y oro.

La falta de avances en las últimas jornadas enfrió seriamente la operación. El Xeneize ya no se muestra optimista respecto de un desenlace favorable y el escenario, según reconocen puertas adentro, no es alentador a esta altura del mercado de pases. La firmeza de San Lorenzo y las prioridades del jugador reducen cada vez más el margen para un acuerdo inmediato.

Ante el freno en la gestión, el cuerpo dirigencial encabezado por Juan Román Riquelme ya empezó a moverse en paralelo en busca de otras opciones para reforzar la defensa. La decisión es no atarse a una sola operación, sobre todo cuando las diferencias con San Lorenzo aparecen como insalvables y el tiempo empieza a jugar en contra.

El club entiende que no puede depender de una negociación que hoy por hoy está trabada. El objetivo sigue siendo sumar un central de jerarquía, pero sin comprometer las cuentas. La dirigencia xeneize no está dispuesta a afrontar una inversión que exceda los límites presupuestarios fijados para este mercado.

Mientras el pase de Romaña se aleja, Boca acelera el análisis de alternativas para un puesto que el cuerpo técnico considera clave de cara al semestre que viene. La intención es resolver la incorporación de un defensor con urgencia, sin que las urgencias deriven en una decisión apresurada que desordene las finanzas del club.