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Mercado de pases: Jugó en River, sonó para Boca y ahora podría volver a Núñez

 

El Millonario aceleró para repatriarlo tras la caída de Almada.

 
Boca
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(BUENOS AIRES).- En los últimos mercados de pases, los cruces de jugadores entre los dos gigantes del fútbol argentino dejaron historias llamativas: sin ir más lejos, Adam Bareiro pasó de River a Boca. En ese contexto, un atacante con pasado en el Millonario y presente en Europa estuvo muy cerca de sumarse al Xeneize hace apenas semanas, en una operación que finalmente no prosperó.

La dirigencia de la Ribera lo evaluó como una variante para el ataque e incluso lo mantuvo en carpeta, pero las charlas no llegaron a un acuerdo. El pase quedó en la nada, aunque el destino lo volvió a poner en escena del otro lado de la vereda.

Según informó el periodista Germán García Grova, las autoridades de River mantienen gestiones para repatriar a ese mismo futbolista, que milita en el Spartak Moscú y tiene intenciones de marcharse por cuestiones personales. El nombre seduce a Eduardo Coudet, quien lo considera una pieza de ataque más que atendible.

El protagonista de la novela es Esequiel Barco, el ex Independiente que ya registra un ciclo en Núñez. Hace algunas semanas fue acercado a Boca, donde la comisión directiva lo tuvo en consideración; sin embargo, el interés no se transformó en números ni en un vínculo formal, y la chance se esfumó.

La caída de las negociaciones por Thiago Almada aceleró todo en el Millonario, que pisó el acelerador para cerrar su Plan B. La oferta en danza es de 5.5 millones de dólares por el 50% del pase, una cifra que los dirigentes pretenden sellar cuanto antes para darle a Coudet el refuerzo que reclama.

Del lado del jugador, el deseo de abandonar Rusia por motivos personales allana el terreno. Barco ya conoce el fútbol argentino y la institución, un factor que los dirigentes de Boca valoraron en su momento y que ahora juega a favor del Millonario para reducir los plazos de adaptación.

Por lo pronto, la dirigencia millonaria negocia contra reloj para concretar la llegada antes del cierre del libro de pases. La historia, que tuvo un capítulo fugaz en la vereda de enfrente, se definirá en los próximos días.