(BUENOS AIRES).- “Si San Lorenzo no acepta esta oferta, Romani y su representante, que creo que es Diego Serrati Paraguayo, ya le encomendaron al grupo empresario que lo trajo a San Lorenzo y que le hizo la oferta de Boca a San Lorenzo, que a partir del martes que viene lo negocien como jugador libre”. La frase, casi un ultimátum, la soltó el periodista que sigue el día a día del defensor colombiano y refleja el grado de presión que ya instaló Jhohan Romaña para destrabar su salida del club de Boedo. Boca tiene la única oferta formal sobre la mesa y el jugador ya decidió que su futuro está en la Ribera: no va a renovar su vínculo con el Ciclón.
San Lorenzo tiene apenas 24 horas para responder. Así lo expuso el propio cronista en Splendid AM 990: “Aquí a 24 horas San Lorenzo tiene que responder una oferta que hizo el grupo que trajo a Villa San Lorenzo de Boca”. El margen es mínimo y el contexto no ayuda a la dirigencia azulgrana, que se arriesga a perder a una de sus piezas defensivas sin obtener el resarcimiento económico que pretende.
Romaña ya le comunicó a Guillermo Franco, mánager de San Lorenzo, que no va a renovar su contrato. El marcador central colombiano quiere jugar en Boca y la propuesta del Xeneize es la única concreta que le llegó hasta ahora. “Hoy por hoy es la única oferta formal que tiene el representante de Romania, el grupo que trajo a Romania y el propio Romania”, aseguró el periodista. En esa misma línea, detalló que el futbolista está decidido: “el jugador está ya compenetrado, que quiere jugar en Boca”.
La oferta formal que presentó el Consejo de Fútbol de Boca fue por la totalidad del pase del defensor de 27 años. La primera propuesta rondó los 2,5 millones de dólares y luego se elevó a 3 millones de dólares, una cifra que aún está lejos de los 5 millones que pretende San Lorenzo, el valor de su cláusula de rescisión. Sin embargo, del lado del jugador y su representante ya dieron el visto bueno para que la operación avance y tienen acordado de palabra un contrato por tres temporadas con el Xeneize.
El apuro no es caprichoso. Según explicó el cronista, Romaña y su agente le pidieron al grupo empresario que lo trajo al fútbol argentino que, si San Lorenzo no cede, lo empiecen a negociar como jugador libre a partir del próximo martes 30 de junio. La fecha ya está marcada en rojo en los despachos de Boedo y en la cabeza del futbolista.
El factor Romaña y la presión del cronograma
Romaña no esconde sus ganas de ponerse la camiseta de Boca, aunque no se trata de un fanatismo confeso. “No es hincha, no es un sueño, no voy a decir nada de eso, pero el jugador está ya compenetrado, que quiere jugar en Boca”, aclararon. Lo concreto es que la postura del colombiano es firme: si no lo dejan salir en este mercado, se irá sin dejarle un peso al club que pagó por su pase en enero de 2024.
En San Lorenzo tienen hasta este viernes para responder la única oferta formal que tienen en sus manos. Si la rechazan sin acercar posiciones, deberán asumir la posibilidad de que a partir del martes siguiente el zaguero sea negociado directamente por su representante y el grupo inversor, dejando al Ciclón con las manos vacías y sin un central titular a pocos días del cierre del libro de pases.
