BOCA JUNIORS

Esequiel Barco: la razón por la que Boca lo dejó escapar

 

La dirigencia Xeneize priorizó a Sebastián Villa y dejó caer la negociación por el ex Independiente.

 
Esequiel Barco
Esequiel Barco

(BUENOS AIRES).- Mientras Esequiel Barco evalúa su regreso al fútbol sudamericano, River Plate ya inició conversaciones informales para repatriarlo, una jugada que cobró fuerza tras la caída de la negociación por Thiago Almada. La ofensiva del club de Núñez por Barco reaviva la pregunta que quedó flotando hace semanas: ¿por qué el atacante no terminó vistiendo la camiseta de Boca Juniors?

Hace unas semanas, el nombre de Barco fue acercado a las oficinas de Brandsen 805. La dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, lo tuvo en carpeta y hasta evaluó seriamente su contratación para reforzar el ataque. El entonces entrenador Rodolfo Arruabarrena había hecho un pedido concreto.

Arruabarrena le había solicitado a la dirigencia la llegada de un “jugador distinto”. Bajo esa premisa, el perfil de Barco encajaba en lo que buscaba el cuerpo técnico y contó con el visto bueno del propio Riquelme. Sin embargo, la gestión se enfrió tan rápido como empezó.

La razón central fue que la prioridad de la dirigencia para ocupar ese sector siempre fue Sebastián Villa. Con el colombiano terminaron alcanzando un acuerdo y, desde Brandsen 805, prefirieron no avanzar por el ex Spartak de Moscú. Una cuestión del mercado también pesó para que las charlas no prosperaran.

Con el libro de pases activo, el escenario dio un giro. River entabló conversaciones informales con Barco y es un hecho que irán por él ante la opción caída por Thiago Almada. La posibilidad de volver al fútbol argentino seduce a Barco, que atraviesa sus últimas temporadas en el Spartak de Moscú de Rusia.

Barco, surgido en Independiente, reúne las condiciones de ese “jugador distinto” que supo pedir Arruabarrena. River lo ve como la pieza ideal para potenciar su ofensiva en este mercado de pases.

Por lo pronto, Barco analiza su retorno a Sudamérica mientras en Núñez aceleran los contactos. La novela que empezó con un no de Boca podría tener final feliz del otro lado de la vereda.