(BUENOS AIRES).- Boca sigue de cerca a Jaminton Campaz, el extremo colombiano de Rosario Central que podría quedar libre en diciembre y que desde hace tiempo es del gusto de Juan Román Riquelme. El jugador, que ya había estado en carpeta en mercados anteriores, vuelve a aparecer en escena justo cuando su situación contractual abre una ventana atractiva para el club xeneize.
Riquelme valora el desequilibrio, la capacidad de gambeta y el impacto ofensivo que Campaz mostró en el fútbol argentino. Su perfil encaja en la búsqueda de un extremo veloz y encarador, una zona del campo que el cuerpo técnico considera prioritaria para reforzar el plantel. El colombiano ya había sido seguido por Boca en otros mercados de pases, pero la chance de sumarlo sin costo de transferencia vuelve el interés más concreto que en ocasiones anteriores.
En Rosario Central lo tienen como una pieza importante y su rendimiento fue clave en distintos tramos de la temporada. Sin embargo, el hecho de que pueda quedar libre en diciembre cambia cualquier cálculo: a partir de ese momento, el colombiano tendría la posibilidad de negociar directamente con cualquier club, sin necesidad de una transferencia de por medio. En el Canalla su salida no sería sencilla pese a la situación contractual, justamente por el peso que el futbolista tiene dentro del plantel.
Para Boca, este tipo de oportunidades resultan estratégicas. Sumar un jugador con recorrido en la liga local, adaptación inmediata y sin costo de transferencia es una movida que en el club evalúan con atención. La dirigencia entiende que los refuerzos que ya conocen el medio no requieren período de aclimatación y pueden rendir desde el primer día, una variable que cotiza fuerte en el armado de cualquier plantel competitivo.
El seguimiento de Campaz no es exclusivo del Xeneize. Su nivel en el fútbol argentino también despertó interés en otros equipos, lo que podría generar una competencia fuerte si finalmente queda libre. Clubes del exterior también monitorean la situación del colombiano, cuyo desenlace dependerá de su propia voluntad y de los movimientos del mercado en los próximos meses.
Antes de reactivar el interés por Campaz, Riquelme había levantado el teléfono para consultar por Claudio Aquino, el volante ofensivo de Vélez, pero la respuesta desde Liniers fue negativa. Esa puerta cerrada aceleró las miradas sobre el colombiano, un viejo antojo del vicepresidente xeneize que ahora asoma como una posibilidad real gracias a su inminente condición de agente libre.
Por ahora, no hay negociaciones formales ni ofertas presentadas. El nombre de Campaz se instaló con fuerza en las oficinas de Brandsen 805, pero la decisión final no se tomará hasta que el mercado de pases empiece a moverse y el propio jugador defina qué camino quiere seguir a partir de diciembre.
