(BUENOS AIRES).- "Yo le dije que no tenía ningún problema en financiarlo, pero sobre los siete millones más intereses". Así reveló Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, el punto de quiebre de la negociación con Boca Juniors por el pase de Sebastián Villa. La operación se enfrió por completo tras un desacuerdo económico con la dirigencia xeneize.
Vila explicó que el principal obstáculo fue la confusión inicial sobre la cláusula de rescisión. El entorno del delantero colombiano le informó a Juan Román Riquelme que el valor era de seis millones de dólares, pero el contrato establece siete millones netos. Esa diferencia de un millón de dólares resultó clave para el rumbo de las conversaciones.
Según detalló el dirigente mendocino, Boca ofreció un plan de pagos en dos tramos: cinco millones de dólares en el primer año y un millón adicional en el siguiente, un total de seis millones. Vila rechazó la propuesta porque no se ajustaba al valor real de la cláusula.
La contraoferta que no tuvo respuesta
Vila le propuso a Riquelme financiar los siete millones más los intereses que elevarían el monto final. Sin embargo, desde Boca no volvieron a comunicarse para retomar la negociación. "Yo le dije que no tenía ningún problema en financiarlo, pero sobre los siete millones más intereses", contó Vila, y agregó que, pese a esa alternativa, el silencio fue la única respuesta.
El presidente de Independiente Rivadavia también apuntó contra el representante del jugador, a quien responsabilizó por la diferencia inicial en la información sobre el monto de la cláusula. Ese malentendido, según Vila, trabó el arranque del diálogo entre las dirigencias.
Vila fue claro: si Boca Juniors —o cualquier otra institución— deposita los siete millones de dólares, Villa quedará liberado sin problemas. La cláusula es la única vía de salida, insistió, y el club mendocino mantuvo esa postura firme desde el inicio de la negociación.
La negociación quedó estancada y sin nuevos contactos oficiales en el corto plazo. Mientras tanto, Villa sigue siendo una pieza importante en Independiente Rivadavia, club al que llegó tras su conflictiva salida de Boca. Su posible regreso al fútbol grande de Argentina permanece en suspenso, con ambas partes manteniendo sus posiciones y sin señales de que el diálogo vaya a reanudarse en lo inmediato.
La situación expone una vez más la complejidad del mercado de pases en el fútbol argentino, donde las diferencias de criterio sobre montos, plazos e intermediarios suelen trabar operaciones que parecían encaminadas. Por ahora, la vuelta de Villa a la Ribera no pasa de ser una posibilidad enfriada.
