(BUENOS AIRES).- "Está estancado, pero creo que va a terminar favorablemente, Villa va a volver a Boca", contó una persona que dialogó el último fin de semana con alguien de la representación de Sebastián Villa. Boca busca acelerar por el delantero colombiano, pero el pase con Independiente Rivadavia quedó frenado por una diferencia de plata que ahora asoma como destrabable.
El primer ofrecimiento formal del Xeneize contempló 5 millones de dólares en efectivo más un monto adicional a financiar. La institución mendocina rechazó la propuesta de plano y fijó su pretensión en 7 millones de dólares.
Días atrás, Boca volvió a la carga con una segunda oferta verbal de poco más de seis millones de dólares. Independiente Rivadavia volvió a decir que no y el club de la Ribera se retiró formalmente de la negociación. El propio presidente de la Lepra, Daniel Vila, confirmó los motivos del portazo.
La primera oferta había sido de 6 millones de dólares, pero Independiente Rivadavia se plantó en 7 millones. La segunda intentona, apenas por encima de los seis millones, tampoco conformó a la dirigencia mendocina.
El mensaje que reaviva la ilusión
Pese al cortocircuito económico, desde la vereda del futbolista mantienen el optimismo. La misma fuente que dialogó con la representación del colombiano reveló que el representante le aseguró que "ambas partes deberán ceder un poco, pero Villa va a jugar en Boca y va a volver a Boca". La expectativa en el cuerpo técnico que encabeza Rodolfo Arruabarrena es grande.
La traba central sigue siendo el monto del resarcimiento. Boca ya subió de 5 a más de 6 millones en su segunda intentona, mientras que la dirigencia de Independiente Rivadavia mantiene un piso de 7. Las charlas informales de los últimos días mantienen viva la esperanza de un acuerdo.
El delantero es el apuntado por Juan Román Riquelme y el entrenador Arruabarrena para reforzar la delantera en este mercado de pases. La relación con el club, deteriorada tras su salida, también es un factor que los intermediarios buscan recomponer.
Las negociaciones, que parecían cerradas con el fracaso de la segunda oferta, ahora suman un capítulo de expectativa. Las próximas horas serán clave para ver si las partes retoman los contactos formales y acercan posiciones económicas.
