Boca continúa trabajando en el mercado de pases con el objetivo de reforzar el plantel para el segundo semestre. Una de las prioridades de Rodolfo Arruabarrena es sumar un futbolista desequilibrante en ataque, un perfil que considera necesario para potenciar al equipo. En ese contexto, apareció un nombre inesperado: Esequiel Barco.
Según informó el periodista Julio Pavoni, el actual jugador del Spartak Moscú fue ofrecido en las últimas horas a la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme. El extremo, que tuvo un recordado paso por River antes de emigrar al fútbol ruso en 2024, reúne varias de las características que busca el nuevo entrenador.
La posibilidad no pasó inadvertida en Boca. De acuerdo con la información surgida en las últimas horas, tanto la dirigencia como el cuerpo técnico analizan la situación del futbolista de 27 años, quien además tendría intenciones de regresar al fútbol argentino en este mercado.
La búsqueda de un jugador con capacidad de desequilibrio es uno de los pedidos expresos de Arruabarrena. Por eso, el nombre de Barco encaja dentro de los perfiles que el club estudia para reforzar el sector ofensivo.
Independiente también intentó repatriarlo
El interés por Barco no es exclusivo de Boca. Antes de que surgiera la posibilidad del Xeneize, Independiente realizó varios intentos para concretar su regreso al club donde se formó y debutó profesionalmente.
Según reveló el periodista Germán García Grova, la dirigencia del Rojo presentó distintas propuestas para adquirir parte de su ficha. La última oferta fue de 2,5 millones de dólares por el 50% del pase, aunque Spartak Moscú la rechazó por considerarla insuficiente.
Esa negativa dejó prácticamente frenadas las negociaciones entre Independiente y el conjunto ruso. Mientras tanto, Boca observa el panorama y evalúa si avanzará formalmente por el atacante.
Por el momento no existe una oferta oficial del club de la Ribera, pero el interés es concreto y su situación ya se encuentra bajo análisis. Ahora, la decisión quedará en manos de Riquelme y la dirigencia, que deberán definir si Barco se transforma o no en uno de los objetivos del mercado.
