(BUENOS AIRES).- “Jony no tiene ninguna intención, al menos por ahora, de regresar a la Argentina”, contó el periodista Martín Costa en Radio Splendid. La definición expone la postura del delantero que Rodolfo Arruabarrena le pidió a Boca como primer refuerzo para su segundo ciclo: Jonathan Calleri, actualmente en San Pablo.
El pedido del Vasco se conoció el 12 de junio pasado, cuando TN informó que el entrenador quería a un atacante argentino que juega en Brasil y ya fue campeón en el club. Calleri, de 32 años, encajaba en esa descripción y la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme inició un sondeo para conocer su situación contractual.
La respuesta que recibió Boca fue una negativa. “Jony no tiene ninguna intención, al menos por ahora, de regresar a la Argentina”, dijo Costa. El delantero pretende quedarse en San Pablo y no ve al fútbol argentino como un destino óptimo en 2026.
Calleri llegó a Boca en julio de 2014 y disputó 61 partidos, en los que marcó 23 goles y dio 12 asistencias. Con Arruabarrena como DT fue campeón del torneo de Primera División y de la Copa Argentina en 2015, dos títulos que lo dejaron en la historia del club.
El obstáculo no es solo la voluntad del jugador. Según detalló el periodista Luciano Cofano en AZZ Stream, entre el valor del contrato y lo que Boca debería pagarle a San Pablo, Riquelme tendría que desembolsar una cifra cercana a los 8 millones de dólares.
Además, Calleri está en negociaciones con San Pablo para renovar un vínculo que finaliza en diciembre de este año, lo que complica aún más cualquier intento de repatriación. El delantero es figura en el equipo brasileño y su prioridad es continuar allí.
Mientras la negativa de Calleri obliga a buscar otras alternativas en ataque, Boca ya hizo una primera oferta por el defensor colombiano Jhohan Romaña, quien quedará libre de San Lorenzo a fin de año, y avanza en la depuración del plantel que definió Arruabarrena.
