(BUENOS AIRES).- Juan Barinaga trabaja apartado en Boca por decisión de Rodolfo Arruabarrena, pero el interés de Argentinos Juniors en el lateral derecho podría destrabar la llegada de Alan Lescano, el volante ofensivo que pretende el Vasco para este mercado de pases.
La decisión del técnico de Boca fue quirúrgica desde su arribo. Arruabarrena "le bajó el pulgar a varios futbolistas" y algunos de ellos ya encontraron salida. Barinaga, en cambio, sigue sin resolver su futuro y se entrena al margen del plantel profesional mientras la dirigencia busca una salida que conforme a todas las partes.
En ese escenario apareció el Bicho con un problema concreto por resolver. La partida de Leandro Lozano —otro defensor que también desembarcó en Boca— dejó vacante el lateral derecho, y la mira de Argentinos se posó sobre Juan Barinaga. La operación, todavía en estado embrionario, es atractiva para los dos clubes porque les permitiría cubrir huecos sin grandes desembolsos iniciales.
Ahí entra la carta que más seduce en La Ribera. Como Lescano es buscado por Boca, "puede darse un intercambio de jugadores más dinero", según la información que manejan en el entorno de la negociación. Argentinos Juniors está dispuesto a negociar al mediocampista ofensivo que pidió Arruabarrena y espera incluir a Barinaga como moneda de cambio, un esquema que en el fútbol argentino suele destrabar pases cuando no alcanza el efectivo.
Los números sobre la mesa son exigentes. Alan Lescano tiene contrato con Argentinos hasta diciembre de 2027 y una cotización de 7.5 millones de euros, según valores de Transfermarkt. El Bicho le pediría a Boca esa cifra exacta más la ficha de Juan Barinaga para sentarse a conversar en serio.
Argentinos todavía no tiene el 100% de la ficha de Lescano
La negociación tiene un condimento adicional: Argentinos Juniors aún no llegó a un acuerdo con Gimnasia de La Plata para comprar el 50 por ciento restante del pase del volante. Boca sigue de cerca ese tire y afloje, porque sabe que esa indefinición podría abrir un resquicio para avanzar directamente sobre la parte del Lobo o acelerar la salida del jugador.
Mientras Barinaga espera definiciones, la chance de que su ficha termine en La Paternal y Lescano se ponga la azul y oro es la negociación que todos observan con atención. El próximo paso es que los clubes formalicen el interés mutuo y se sienten a discutir los montos y porcentajes que transformarían el rumor en una operación cerrada.
