El principal sospechoso del femicidio de Agostina Vega, Claudio Barrelier, permanece detenido en el Complejo Carcelario de Bouwer, en Córdoba, donde se encuentra alojado bajo estrictas medidas de seguridad y seguimiento psiquiátrico. Tras recibir el alta médica, aislaron al imputado para evitar agresiones de otros internos, una medida que contó con el respaldo de la familia de la víctima.
En una entrevista reciente, Miguel Heredia, el abuelo de Agostina, se mostró a favor de que el Estado garantice la integridad física del detenido. Su postura no nace del perdón, sino de la necesidad de que la verdad salga a la luz durante el proceso judicial. El hombre fue contundente al expresar el deseo de la familia de evitar cualquier incidente que impida que el sospechoso declare ante el fiscal.
«Que siga enterito hasta el juicio»: el deseo del abuelo
Durante el diálogo con la prensa, Miguel fue consultado sobre las medidas de seguridad a Barrelier en el penal. «Me parece bárbaro porque no queremos que les pase nada. Queremos que siga enterito hasta el juicio», afirmó el abuelo de la menor.
Para la familia, que el sospechoso sufra algún daño dentro de la cárcel representaría un obstáculo para la justicia. «Queremos que llegue sano a juicio, queremos que llegue a juicio para que él hable», insistió Miguel. Además, remarcó que, una vez concluida la investigación, esperan que cumpla la condena que le corresponda.
La sospecha de un plan orquestado y más implicados
El trasfondo político y judicial de este pedido radica en la sospecha de que Barrelier no actuó solo. La familia de Agostina cree que existen más personas involucradas que podrían haber ayudado a ocultar el crimen o brindado apoyo logístico. Miguel afirmó que necesitan que el detenido declare para conocer quiénes más podrían estar involucrados en el caso. En ese sentido, señaló que la investigación también apunta a otros sospechosos y a personas del entorno cercano de Barrelier.
El abuelo de la adolescente sospecha de quienes convivían con el acusado y cree que lo ayudaron en las horas posteriores al femicidio. «Creemos que la mujer que le prestó el Ford Ka sabía lo que estaba haciendo… la familia también creemos que sabe», disparó Miguel, dejando claro que el testimonio de Barrelier es la pieza clave para que «caigan todos» los responsables.
Máxima seguridad en Bouwer por riesgo de linchamiento
La decisión del Servicio Penitenciario de Córdoba de aplicar un protocolo de vigilancia de 24 horas no es casual. Las autoridades confirmaron que la vida de Barrelier corre peligro real dentro de la prisión debido al rechazo que su caso genera entre la población carcelaria. El imputado permanece monitoreado constantemente por grupos de élite y sin contacto con otros presos para evitar un posible linchamiento.
Mientras tanto, la salud de los familiares de Agostina también es una preocupación. Miguel reveló que sufrió una descompensación cardíaca poco después del entierro de su nieta, lo que lo mantuvo internado durante 24 horas. Pese a su estado de salud, aseguró que seguirá apareciendo en los medios para que el caso no quede impune: «Si salí a las cámaras, fue porque lo tenía que gritar a los cuatro vientos. Yo quería que mi nieta apareciera y lo volvería a hacer«, concluyó.
