Sebastián Villa sigue siendo uno de los grandes objetivos de Boca en este mercado de pases. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme realizó una importante oferta para intentar concretar su regreso, pero las negociaciones con Independiente Rivadavia continúan lejos de llegar a buen puerto.
En los últimos días se conoció que el club mendocino rechazó la propuesta presentada por el Xeneize. Sin embargo, más allá de la cuestión económica, en Boca existe cierto malestar por la manera en que se desarrollaron las conversaciones.
Según informó el periodista Luciano Cofano, dentro de la dirigencia consideran que Independiente Rivadavia modificó en varias oportunidades las condiciones de negociación y que nunca mantuvo una postura definitiva respecto a la posible transferencia del futbolista colombiano.
Además, entienden que las constantes declaraciones públicas y los rumores que surgieron alrededor de la operación terminaron complicando aún más un escenario que ya era complejo desde el inicio. En la Ribera creen que hubo demasiado ruido mediático durante las negociaciones y que eso dificultó cualquier avance concreto.
Otro punto que generó molestia es la situación del propio Villa. Desde Boca sostienen que al jugador le habían manifestado que tendría facilidades para salir en este mercado de pases, algo que hasta ahora no se vio reflejado en los hechos.
La exigencia de Daniel Vila para venderlo
Mientras las negociaciones permanecen estancadas, Daniel Vila volvió a referirse públicamente a la situación del colombiano y dejó en claro cuál es la postura de Independiente Rivadavia.
En diálogo con Diario Clarín, el dirigente explicó que Villa podrá salir únicamente si algún club ejecuta las condiciones pactadas. “Si Boca, o quien sea, paga la cláusula de rescisión, Villa se va”, aseguró.
Además, brindó detalles sobre la propuesta presentada por Riquelme. Según explicó, Boca ofreció cinco millones de dólares a pagar este año y otro millón durante la próxima temporada.
La respuesta de Independiente Rivadavia fue distinta. Vila afirmó que aceptaba financiar la operación, pero elevando el monto total a siete millones de dólares más intereses, lo que llevaría el costo final a una cifra considerablemente superior.
