Cada 24 de junio el fútbol argentino tiene un motivo especial para celebrar. Juan Román Riquelme y Lionel Messi cumplen años el mismo día, una coincidencia que con el paso del tiempo se transformó en una fecha emblemática para los hinchas y amantes de la pelota. Ambos marcaron una época con la camiseta de la Selección Argentina y construyeron un vínculo que se mantiene intacto desde hace más de 20 años.
La historia entre ellos comenzó cuando el hoy presidente de Boca atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera y Messi daba sus primeros pasos como la gran promesa del Barcelona. Compartieron concentraciones, entrenamientos y torneos con la Albiceleste, incluido el Mundial de Alemania 2006, donde Riquelme era el líder futbolístico del equipo y el principal referente de aquel joven rosarino que recién empezaba a hacerse un lugar.
Con el correr de los años, la relación se fortaleció dentro y fuera de las canchas. Coincidieron en distintos ciclos de la Selección y también en España, cuando Messi brillaba en Barcelona y Riquelme defendía los colores de Villarreal. Esa cercanía se mantuvo incluso después de sus etapas como compañeros.
Una muestra de ese vínculo quedó reflejada en 2023, cuando Messi participó de la despedida de Riquelme en La Bombonera. Además, existe otro detalle simbólico que une sus historias: la camiseta número 10 de la Selección Argentina. Román la utilizó hasta 2008 y, tras la obtención de la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Beijing, Messi heredó ese dorsal que continúa luciendo hasta la actualidad.
El pronóstico de Riquelme que terminó cumpliéndose
Mucho antes del Mundial 2026, existían dudas sobre la continuidad de Messi en la Selección por una cuestión lógica de edad. Sin embargo, Riquelme nunca tuvo incertidumbre sobre ese tema y sostuvo públicamente que el capitán argentino estaría presente en la máxima cita del fútbol.
“Messi se va reinventando. Vos nunca sabés con qué te puede salir. No tengo dudas que va a jugar el próximo Mundial”, expresó tiempo atrás. Además, reveló que mantienen contacto frecuente y destacó una vez más la dimensión del rosarino: “Hablo con él, no lo jodo mucho, pero hablamos. Él es muy bueno, no es normal”. Hoy, con Messi disputando su sexta Copa del Mundo, aquellas palabras de Román terminaron convirtiéndose en realidad.
