El senador nacional por San Juan Sergio Uñac (Unión por la Patria) cuestionó al Gobierno Nacional luego de que se conociera que el salario mínimo, vital y móvil (SMVM) de la Argentina registra actualmente un poder adquisitivo inferior al de 2001. En ese marco, alertó sobre el impacto de las políticas de ajuste impulsadas por el presidente Javier Milei y alertó por sus consecuencias en los sectores de menores ingresos.
«Detrás de los datos de la UBA y el CONICET hay una realidad dolorosa: a millones de familias ya no les alcanza para vivir bien ni para proyectar un futuro con dignidad«, afirmó Uñac en su cuenta de X. Y compartió el informe elaborado por investigadores de ambas instituciones, el cual indica que el SMVM debería triplicarse para recuperar el poder adquisitivo que tenía en sus niveles históricos de referencia.
EL PODER DE COMPRA DEL SALARIO MÍNIMO ES PEOR QUE EN 2001
— Sergio Uñac (@sergiounac) June 9, 2026
Detrás de los datos de la UBA y el CONICET hay una realidad dolorosa: a millones de familias ya no les alcanza para vivir bien ni para proyectar un futuro con dignidad.
La caída es contundente: el valor actual del… https://t.co/nBDg33Byro
Uñac sostuvo que el deterioro del salario mínimo es «contundente»
En esa línea, el ex gobernador de San Juan sostuvo que el deterioro del salario mínimo es «contundente». Y remarcó que su valor actual equivale a apenas un tercio del máximo poder adquisitivo que alcanzó en la Argentina en 2011, durante el gobierno de Cristina Kirchner. Según señaló, esa caída refleja la pérdida sostenida de ingresos que afecta a amplios sectores de la población.
«El poder de compra del salario mínimo es peor que en 2001. El estancamiento de los salarios y la destrucción del empleo formal están pulverizando la calidad de vida de los argentinos», advirtió el senador.
«Equilibrio fiscal, sí. Pero no a costa de un ajuste atroz para que cierre una planilla»
Por último, Uñac sostuvo que el equilibrio fiscal es un objetivo necesario para la administración del Estado. Aunque cuestionó que se lo persiga mediante recortes que, según consideró, profundizan el deterioro de las condiciones de vida de la población.
«Equilibrio fiscal, sí. Pero no a costa de un ajuste atroz para que cierre una planilla. El orden de las cuentas públicas debe ir de la mano de la generación de empleo, la producción y las oportunidades reales de desarrollo en cada provincia argentina», concluyó.
