El ex viceministro de Economía, Joaquín Cottani, lanzó una dura advertencia sobre el futuro del país al asegurar que el Gobierno de Javier Milei “no tiene razones para ser demasiado optimista” respecto a una reactivación general de la economía. A pesar de que el equipo económico de Luis Caputo celebra la compra de 10.000 millones de dólares en reservas, Cottani remarcó que esto no garantiza un crecimiento que llegue a todos los sectores.
Para el exfuncionario, la economía argentina atraviesa una realidad desigual, donde solo una parte de la producción muestra señales positivas mientras el resto sigue estancado. Según su análisis, la estrategia oficial para controlar la inflación está generando efectos secundarios que impiden una recuperación real en el bolsillo de las familias.
Una reactivación que solo beneficia a unos pocos
Cottani explicó que hoy existe una clara división en el sistema productivo. Por un lado, los sectores que exportan —como el agro o la energía— que generan dólares o tienen acceso al crédito internacional logran expandirse. Sin embargo, advirtió que para el resto de la sociedad el panorama es muy distinto.
El economista señaló que sectores clave como la construcción, el comercio y la industria no tienen un camino claro para mejorar. “No es posible ver de dónde va a venir el aumento en el consumo o en la inversión en esos sectores para que la recuperación se dé de forma pareja”, advirtió Cottani. Además, calificó como limitado el efecto de derrame que los sectores exportadores podrían tener sobre el resto de la economía.
El «círculo vicioso» que frena el crédito y el consumo
Uno de los puntos más críticos de su diagnóstico es que la economía sigue atrapada en un “círculo vicioso”. Cottani detalló que, para evitar que la inflación suba, el Gobierno mantiene una política monetaria muy rígida y un control estricto sobre el tipo de cambio. El problema es que esta receta impide que baje el costo de los préstamos.
El exviceministro recordó que el crédito es la única herramienta capaz de impulsar a los sectores que hoy están atrasados. Sin embargo, debido a las altas tasas de interés y la incertidumbre a largo plazo, los bancos no están prestando dinero de forma masiva, lo que bloquea cualquier intento de reactivación en el consumo interno y la producción nacional.
El consejo de Cottani a Caputo
Frente a este escenario, el economista planteó que existe un conflicto real entre bajar la inflación y lograr que la economía crezca. Sugirió que, en las circunstancias actuales, el Gobierno podría aceptar algunos riesgos de corto plazo, como un ajuste de precios, para priorizar el crecimiento económico. Aseguró que, si hay disciplina fiscal y monetaria, no hay razones para temer una hiperinflación por flexibilizar un poco los controles.
Finalmente, Cottani recurrió a una frase atribuida a Keynes para enviar un mensaje a la gestión de Javier Milei. “Cuando uno se da cuenta de que la estrategia no fue buena, lo que hay que hacer es cambiarla”, afirmó. Advirtió que esperar a que la inflación baje sola por el éxito de sectores como Vaca Muerta o la minería podría demorar dos o tres años, un tiempo que la política y la sociedad, con elecciones de por medio, podrían no estar dispuestas a esperar.
