(BUENOS AIRES).- Exequiel Zeballos ingresó en los últimos seis meses de su contrato con Boca y, desde el 1° de julio, puede firmar un preacuerdo con cualquier otro club para marcharse libre el 31 de diciembre de 2026. La dirigencia frenó las conversaciones por la renovación y apuesta a una venta después del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.
El periodista Marcos Bonocore reveló que la decisión del club de detener las charlas ya está tomada: «la dirigencia de Boca frenó las charlas por la renovación y planifica una salida después del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026». El representante de Zeballos y la institución no han alcanzado un acuerdo, por lo que el jugador de 24 años queda habilitado para negociar su futuro sin que Boca pueda retenerlo, un escenario que alimenta la preocupación en el Consejo de Fútbol.
Napoli y CSKA de Moscú ya presentaron ofertas en el pasado y el perfil de extremo desequilibrante de Zeballos lo mantiene en la mira de otras ligas europeas. La posibilidad de incorporarlo sin costo de transferencia lo vuelve aún más atractivo para los equipos del exterior: a partir del 1° de julio, «Zeballos tiene la potestad de firmar un precontrato con cualquier otra institución y así marcharse con el pase en su poder el 31 de diciembre». Los clubes interesados pueden tentarlo con un preacuerdo y esperar seis meses sin pagar un resarcimiento.
El caso recuerda al de Nicolás Valentini, quien en 2024 decidió no renovar su vínculo con Boca y meses después se marchó libre a la Fiorentina. Aquella salida sin compensación económica es precisamente lo que la actual dirigencia busca evitar, sobre todo en un contexto de ordenamiento de las finanzas del club. La dinámica expone la dificultad de los clubes sudamericanos para retener jóvenes promesas ante el poderío económico europeo.
Zeballos debutó en Boca en noviembre de 2020 y acumula 140 partidos oficiales, 6.366 minutos en cancha, 16 goles y 16 asistencias. Si bien las lesiones le impidieron sostener la continuidad, el cuerpo técnico lo considera una pieza valiosa por su capacidad para desequilibrar en ataque y cambiar partidos. En la Liga Profesional de Fútbol, el extremo surgido de las inferiores mostró destellos de gran nivel, aunque la irregularidad frenó su consolidación.
La intención tanto del club como del futbolista es que se concrete una transferencia en este mercado de pases para que la institución reciba un resarcimiento económico. Sin embargo, con el pase a seis meses de extinguirse, cada equipo interesado puede ofertar de menos: si espera hasta fin de año, se lo lleva libre. Hasta el momento, Napoli no se comunicó de manera oficial con la dirigencia xeneize para intentar cerrar la operación.
Zeballos sigue entrenando con el plantel de Boca mientras el tiempo corre. Las próximas semanas serán decisivas para definir si el delantero sale en esta ventana de fichajes o si el club arriesga perder sin compensación a una de sus principales proyecciones formadas en casa.
