(BUENOS AIRES).- El mercado de pases toma temperatura en Boca. A dos frentes bien definidos, Napoli y Fiorentina siguen de cerca la situación contractual de Exequiel Zeballos, cuyo vínculo con el club de la Ribera expira en diciembre próximo.
Ambos equipos de la Serie A analizan seriamente avanzar en las próximas semanas. En medio de la falta de señales para una renovación, el propio Zeballos ya definió su postura: «el deseo del jugador es ser transferido en esta ventana para dejarle un ingreso económico al ‘Xeneize'».
La puntualidad del momento no es casual. Con apenas seis meses por delante antes de quedar libre, tanto Napoli como Fiorentina encontraron la ventana ideal para negociar un pase que en otras condiciones hubiera sido mucho más costoso. Ninguno de los dos clubes formalizó todavía una oferta, pero en Brandsen 805 aguardan los sondeos formales que terminen de darle forma a la operación.
En mercados de pases anteriores se llegó a nombrar una cotización cercana a los 15 millones de dólares. Sin embargo, con el calendario apretando, en la dirigencia xeneize también «entienden que las ofertas serán menores». La urgencia por evitar una despedida sin compensación económica le baja el precio a cualquier cifra inicial.
La posible venta de Zeballos ya tiene un destino presupuestario trazado puertas adentro del club. Boca planea destinar el dinero que ingrese por el extremo para destrabar el retorno de Sebastián Villa, una negociación que tuvo diferencias en los últimos días. De todas formas, no se descarta que opte por ir en busca de otro atacante para cubrir ese sector del campo ofensivo.
Mientras tanto, desde el cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena no se escuchan pedidos desesperados. El mapa de refuerzos ya está trazado y conviven con la certeza de que futbolistas como Zeballos pueden emigrar en el corto plazo. La última propuesta de renovación no ilusiona a nadie en la Ribera y todo indica que el tiempo de las despedidas se acelera.
Ante el escenario más probable, que es una transferencia concretada en este mismo periodo, Boca aguarda la definición final de los clubes italianos. La pelota quedó en campo europeo, y el Chango solo espera que el llamado de Italia se traduzca en números para irse por la puerta grande.
