Tras conocerse el índice de inflación de mayo, que llegó al 2,1%, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reveló que una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños necesitó de $1.498.741 para no ser considerada pobre durante el quinto mes del año. El INDEC difundió su informe mensual de inflación este jueves por la tarde y destacó que durante mayo, la variación de precios experimentó una nueva desaceleración de precios.
En última publicación, el INDEC precisó que el precio de la Canasta Básica Total (CBT), que determina la línea de pobreza, varió un 2% durante mayo; mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), utilizada para medir la línea de indigencia, avanzó 2,4%. Así, la línea de indigencia de una familia tipo quedó en $681.246 .
¿Cómo evolucionó la línea de pobreza?
En total, la canasta alimentaria aumentó 15,6% en lo que va de año y la canasta total subió 14,7% en el mismo período. De esta forma, la CBA registró una variación interanual del 36,2% y la CBT avanzó 34,9% desde mayo de 2025.
El dato revela además una aceleración en el costo de los alimentos respecto al mes anterior, cuando la Canasta Básica Alimentaria aumentó apenas 1,1% mientras la inflación general llegó al 2,6%. Por su parte, la Canasta Básica Total, que incluye servicios esenciales y bienes no alimentarios, incrementó 2,5% durante abril. A pesar de esto, el avance de ambos medidores se mantuvo por debajo del índice de inflación.
Las estimaciones de los economistas
Ante esto, economistas pertenecientes a importantes consultoras presentaron sus análisis de la evolución del precio de las canastas básicas. El director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), Jorge Colina, afirmó que detectó una tendencia decreciente en la CBT, argumentando que en mayo esta tocó el 2% cuando en enero se encontraba cerca del 4%.
«Como el salario informal está creciendo en el orden del 7% al 8% mensual, es posible que se pueda volver a tener una caída de la pobreza en el primer trimestre de este año», anticipó aunque precisó que los datos se conocerían recien a partir de septiembre.
Asimismo, Lucas Tettamanti, de la consultora Empiria, coincidió con la proyección de Calina y sostuvo que la desaceleración de ambas canastas acompaña la tendencia decreciente de la inflación. «Con este nivel de variación, es probable que se empiece a ver una recuperación de los ingresos y, por consiguiente, una caída en la pobreza», estimó.
