(BUENOS AIRES).- «Es una historia de amor que sigue la relación y el eventual matrimonio de Clare y Henry, que se complica por el trastorno del viaje en el tiempo de Henry», resume la sinopsis oficial de La mujer del viajero en el tiempo, la serie de HBO que con solo una temporada de seis episodios se convirtió en una de las recomendaciones más certeras para quienes buscan qué ver después de Outlander.
La ficción, creada por Steven Moffat a partir de la novela de Audrey Niffenegger, cruza el romance con la ciencia ficción y el drama con una premisa que llena el vacío que dejó el final del drama histórico de Starz.
Rose Leslie y Theo James interpretan a Clare Abshire y Henry DeTamble, una pareja cuya vida queda atravesada por una anomalía incontrolable: Henry viaja en el tiempo sin aviso, desaparece durante horas o días y reaparece en otra época sin más equipaje que su cuerpo desnudo, un desorden genético que pone a prueba el compromiso de los dos protagonistas y estructura todos los conflictos de la historia.
Para el seguidor de Outlander que ya navegó las separaciones forzadas de Claire y Jamie, la propuesta tiene un eco inmediato. Otra vez el amor como única certeza frente a un tiempo que se resquebraja, otra vez la mezcla de drama, emoción y un artificio fantástico que dispara los reencuentros y las pérdidas. Mientras que en Outlander los saltos temporales nacen de piedras mágicas, acá el trastorno de Henry es involuntario y no avisa: un martes puede estar en la cocina de su casa y el jueves en un bosque de 1988, y Clare aprende a esperarlo con una mezcla de devoción y desgaste. La tensión entre la intimidad cotidiana y la irrupción de lo imposible es el motor que sostiene la serie, y ese mismo vértigo es justamente el que dejó huérfanos a los fans del drama histórico. Las similitudes entre ambas producciones —el romance épico, los protagonistas carismáticos y la mezcla de elementos fantásticos con emociones a flor de piel— convierten a esta historia en una opción ideal para llenar ese vacío.
David Nutter dirigió los seis episodios y el rodaje se movió entre Nueva York y Chicago durante 2021. El elenco se completa con Desmin Borges, Natasha López, Michael Park y Jaime Ray Newman, entre otros. HBO estrenó la serie el 15 de mayo de 2022 y emitió el último capítulo el 19 de junio de ese mismo año. Apenas tres semanas después, a principios de julio, la plataforma confirmó que no habría segunda temporada: la historia terminaba ahí.
La recepción de la crítica fue modesta. En Rotten Tomatoes la serie cosechó un 36?% de aprobación sobre 25 reseñas, con una calificación promedio de 5,5 sobre 10, mientras que en Metacritic obtuvo 42 puntos sobre 100, un número que el sitio etiqueta como “críticas mixtas o promedio”. El consenso de Rotten Tomatoes lo sintetizó así: “Si bien es fácil dejarse llevar por el romance de artistas tan atractivos como Rose Leslie y Theo James, La mujer del viajero en el tiempo a menudo mata el estado de ánimo con su presunción sobredeterminada”.
Pese a los cuestionamientos, la química de los protagonistas y la precisión con que la puesta en escena subraya el desconcierto de Henry le dan a la serie un pulso que la sostiene de principio a fin. Verla hoy equivale a sumergirse en una historia de amor imperfecta y vertiginosa que, con solo seis episodios, se deja maratonear en un fin de semana y apuesta todo a la convicción de que un vínculo puede torcer cualquier cronología, de manera muy parecida a lo que Outlander les ofreció a sus seguidores durante años.
La temporada completa de La mujer del viajero en el tiempo está disponible en HBO.

