Rodolfo Arruabarrena todavía no fue presentado oficialmente, pero ya empezó a dejar señales claras sobre cómo será su segundo ciclo al frente de Boca. Apenas llegó al país, el entrenador puso primera y comenzó a interiorizarse en distintos aspectos del club antes del inicio formal de la pretemporada.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue el tiempo que decidió dedicarle al trabajo de las divisiones inferiores, una cuestión que históricamente tuvo un lugar importante dentro de su manera de conducir equipos.
La primera medida de Arruabarrena en Ezeiza
Durante sus primeras jornadas en Boca Predio, el entrenador recorrió las instalaciones y observó de cerca distintas categorías formativas.
La atención especial estuvo centrada en varios futbolistas juveniles. Estos podrían tener la oportunidad de integrarse al plantel profesional durante las próximas semanas, en una señal clara sobre la importancia que tendrán las inferiores en su proyecto.
La idea del cuerpo técnico es analizar personalmente a los jóvenes con mayor proyección antes de tomar decisiones definitivas para la pretemporada.
Los pibes ganan terreno en Boca
Puertas adentro existe la convicción de que algunos talentos formados en el club están preparados para dar el salto y comenzar a competir junto a los futbolistas más experimentados.
Por ese motivo, Arruabarrena ya habría definido que varios juveniles trabajen bajo sus órdenes en el arranque del nuevo ciclo. De esta manera, buscando evaluarlos en un contexto de máxima exigencia.
Aunque todavía no trascendieron nombres concretos, la expectativa es alta entre los jugadores de inferiores que aspiran a tener una oportunidad en Primera División.
La postura histórica del Vasco con las inferiores
No se trata de una novedad para quienes conocen la carrera del entrenador. En su primera etapa en Boca ya promovió a varios futbolistas surgidos de las divisiones formativas y siempre defendió la importancia de brindar oportunidades a quienes muestran condiciones.
En declaraciones realizadas tiempo atrás, Arruabarrena sostuvo que el sentido de pertenencia es un valor muy importante para el hincha de Boca, aunque también dejó en claro que ningún juvenil tendrá un lugar asegurado únicamente por haber sido formado en el club.
Según su visión, la oportunidad debe ganarse dentro de la cancha, demostrando compromiso, esfuerzo y rendimiento durante cada entrenamiento.
Con esa filosofía, el Vasco ya comenzó a marcar el rumbo de su nuevo ciclo. Y todo indica que los juveniles tendrán un papel mucho más relevante de lo que muchos imaginaban hace apenas unas semanas.
