La incorporación de Leandro Lozano le permitió a Boca sumar su primer refuerzo del mercado de pases, pero también encendió una nueva preocupación puertas adentro. Mientras Juan Román Riquelme continúa negociando por varios nombres importantes, la llegada del lateral uruguayo dejó al club al borde de completar un cupo que puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza.
El defensor superó la revisión médica y fue presentado oficialmente, sumándose de inmediato al plantel de Rodolfo Arruabarrena. Sin embargo, su arribo trajo una consecuencia que obliga a la dirigencia a analizar los próximos movimientos con mucho cuidado.
Así quedó el cupo de extranjeros en Boca
Con el fichaje de Lozano, Boca pasó a tener ocupados cuatro de los cinco lugares disponibles para futbolistas extranjeros. El nuevo refuerzo se sumó a una lista integrada por Ángel Romero, Carlos Palacios y Marcelo Saracchi.
De esta manera, actualmente solo queda una plaza libre. No obstante, la situación podría modificarse si alguno de los tres futbolistas mencionados abandona la institución mediante una transferencia o una cesión al exterior.
En este contexto, los movimientos que tiene en carpeta el Consejo de Fútbol podrían verse condicionados.
Los refuerzos que obligan a Boca a liberar espacio
La dirigencia continúa trabajando por dos nombres que figuran entre las prioridades del mercado: Sebastián Villa y Jhohan Romaña. Ambos son extranjeros, por lo que para concretar sus llegadas será necesario generar nuevos cupos.
Cabe recordar que Boca había conseguido liberar dos plazas en los últimos meses. Una quedó disponible tras la salida de Ander Herrera, mientras que la otra se produjo gracias al proceso de nacionalización de Adam Bareiro, quien cumplió con los requisitos tras residir gran parte de los últimos años en Argentina.
Por eso, el margen actual es mínimo y cualquier incorporación obligará previamente a una salida.
El plan alternativo que analiza Riquelme
Mientras las negociaciones con San Lorenzo por Romaña continúan sin una resolución definitiva, en Boca ya trabajan con una alternativa para reforzar la defensa.
Según informó Luciano Cofano, Alan Franco aparece como una opción concreta en caso de que el club de Boedo mantenga su postura y no facilite la salida del defensor colombiano.
La llegada de Leandro Lozano solucionó una necesidad deportiva para Arruabarrena, pero al mismo tiempo dejó a Boca frente a una nueva dificultad. El cupo de extranjeros puede convertirse en una pieza clave para definir cómo seguirá el mercado del Xeneize.
