El inicio del segundo ciclo de Rodolfo Arruabarrena en Boca Juniors ya empieza a marcar el rumbo del mercado de pases. Tras un primer semestre decepcionante, el Vasco se sumó de lleno a las decisiones futbolísticas y, a dos días del comienzo de la pretemporada, la dirigencia comenzó a moverse para reforzar puestos clave.
Uno de los sectores más discutidos es el lateral derecho, donde no hubo un dueño claro en la primera parte del año. Juan Barinaga y Marcelo Weigandt se alternaron en la posición, pero finalmente Malcom Braida, habitual lateral izquierdo, terminó ocupando ese lugar. Ante esta falta de estabilidad, el consejo de fútbol encabezado por Juan Román Riquelme ya inició gestiones para sumar alternativas.
Según indicó Bolavip, Boca preguntó por dos jugadores del fútbol argentino. El primero es Leandro Lozano, uruguayo de 27 años que viene de destacarse con la camiseta de Argentinos Juniors. Con pasado en Nacional y Boston River, su nombre ya había sonado en el primer semestre como posible refuerzo para el Xeneize.
El otro futbolista en carpeta es Lautaro Vargas, de Unión de Santa Fe, quien a sus 21 años es considerado una de las grandes proyecciones del fútbol local. El defensor, que también vistió la camiseta de Defensa y Justicia, fue convocado por Javier Mascherano en 2024 para disputar amistosos con la Selección Argentina Sub 20, lo que lo posiciona como una opción atractiva para el futuro.
De esta manera, Boca empieza a delinear su mercado con la mira puesta en reforzar un sector que fue problemático en el último semestre. La llegada de Arruabarrena y la búsqueda de laterales derechos marcan el inicio de una etapa en la que el club intentará recuperar protagonismo y solidez defensiva para afrontar el segundo semestre del año.
