(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya piensa en otro extremo para Boca luego de la llegada de Sebastián Villa. “Juan Román Riquelme ya esta pensando en otro extremo, luego de la llegada de Sebastián Villa pero ahora, Boca tiene interés por el otro lado”, señalaron desde el entorno del vicepresidente xeneize, y la búsqueda se aceleró ante la inminente salida de Exequiel Zeballos.
El interés por un delantero que juegue por la banda responde a un pedido expreso del entrenador. Rodolfo Arruabarrena “tiene a uno en carpeta” y ya le acercó el perfil a Juan Román Riquelme para intentar avanzar en las próximas semanas. La venta de Zeballos al Napoli de Italia dejará un hueco en el ataque y también un ingreso de dinero fresco que la dirigencia destinaría a su reemplazante.
La búsqueda apunta a un jugador que pueda desempeñarse como extremo y que conozca el fútbol argentino. En ese contexto, “entre Boca y Bologna podrían llegar a unas negociaciones por Benjamín Domínguez bien encaminadas”, ya que el futbolista pretendido no viene teniendo la continuidad esperada en Italia y vería con buenos ojos la chance de relanzar su carrera en el país.
El delantero que Juan Román Riquelme quiere sumar ahora es Benjamín Domínguez. El ex Gimnasia y Esgrima La Plata “no viene de tener muchos minutos en Italia, por eso puede estar pensando en relanzar su carrera en Argentina”. Boca está dispuesto a usar los recursos que ingresarán por Zeballos para ofrecer una compensación económica que cierre el trato.
El presente de Benjamín Domínguez
Benjamín Domínguez llegó al Bologna a mediados de 2024 y su actualidad está lejos de ser la de un titular indiscutido. Disputó un total de 47 partidos en la institución italiana, en los que anotó cuatro goles y repartió seis asistencias. Su valor de mercado, según el sitio especializado Transfermarkt, es de 9 millones de dólares.
El principal obstáculo que enfrenta cualquier negociación es el vínculo que une al jugador con la entidad europea. Domínguez tiene contrato hasta mediados de 2029 con el Bologna, por lo que una salida sí o sí debe pasar por la voluntad del club dueño de su ficha. Juan Román Riquelme lo sabe y evalúa cuánto de la venta de Zeballos puede volcar en la operación para convencer a los dirigentes italianos.
