(BUENOS AIRES).- Boca empató 1-1 con San Pablo en el Morumbí, se clasificó a las semifinales de la Copa Sudamericana por un global de 2-1 y espera por Vasco da Gama en la próxima instancia. El Xeneize sufrió en el cierre, pero hizo valer la ventaja conseguida en la ida para meterse entre los cuatro mejores del certamen continental.
El partido de vuelta se jugó el martes 15 de septiembre a las 21:30 de la Argentina, con arbitraje del uruguayo Gustavo Tejera y una terna completamente compuesta por jueces de su país, con Leodán González en el VAR. El primer tiempo terminó sin goles y tuvo una sola chance clara: un cabezazo de Gustavo Santana que Álvaro Montero desvió con una estirada al travesaño.
La apertura del marcador llegó a los 60 minutos, de la mano de Leandro Lozano. El lateral aprovechó un desajuste defensivo, quedó mano a mano y definió de zurda, junto al palo izquierdo, tras una asistencia de Leonel Flores. El gol ponía el 2-0 global y encaminaba la clasificación.
Antes, el VAR ya había jugado un papel decisivo. Ryan Francisco marcaba el empate parcial de San Pablo cuando el partido seguía 1-0 en el global, pero el árbitro Gustavo Tejera, advertido por el VAR, no validó la anotación por una posición adelantada milimétrica. La decisión desató el enojo de todo el conjunto brasileño en un momento sensible de la serie.
Suspenso hasta el final
San Pablo, dirigido por Dorival Júnior, empujó con la posesión y los remates: dominó la pelota 64% contra 36% y disparó 14 veces, cinco al arco, contra siete intentos de Boca, uno al arco. Sobre los 43 minutos del segundo tiempo, Domingos Duarte apareció solo por arriba y definió de cabeza ante Montero, con asistencia de Artur tras un tiro libre. El árbitro convalidó el tanto después de una revisión del VAR y el cierre fue de nervios para la visita, que aguantó hasta el pitazo final.
El equipo de Rodolfo Arruabarrena llegó a la revancha tras el 1-0 en La Bombonera, con gol de Miguel Merentiel, y en alza por el 3-1 sobre Central Córdoba en el Torneo Clausura, jugado con un equipo alternativo que le permitió descansar a varias figuras. La previa no estuvo exenta de sobresaltos: el micro que trasladaba al plantel fue atacado con piedras al llegar al Morumbí, aunque no se registraron heridos ni roturas de vidrios porque el vehículo era blindado. En las tribunas hubo alrededor de 2 mil hinchas de Boca, mientras que San Pablo no pudo contar con Jonathan Calleri, suspendido por acumulación de tarjetas amarillas. Antes del encuentro, Arruabarrena había anticipado lo que buscaba el equipo: «Esperemos que Boca sea Boca y consigua ganar».
El rival en semifinales será Vasco da Gama, que eliminó a Independiente Santa Fe con una victoria 2-0 como local, con goles de Bruno Duarte y David Correa. El dato que la ilusiona al Xeneize es el histórico: no ganaba en Brasil por competencias internacionales desde el 2 de diciembre de 2020, cuando venció 1-0 a Inter de Porto Alegre, y esa racha quedó atrás con la clasificación sellada en el Morumbí, aunque el empate no le permitió sumar un triunfo en los 90 minutos.
