(BUENOS AIRES).- Boca Juniors empató 1-1 con San Pablo en el Morumbí y se clasificó a las semifinales de la Copa Sudamericana por un global de 2-1. El rival de la próxima instancia ya está definido: será Vasco da Gama, que selló su pase minutos antes del pitazo inicial en San Pablo. El equipo de Rodolfo Arruabarrena sufrió en el cierre, pero hizo valer la ventaja conseguida en La Bombonera para meterse entre los cuatro mejores del certamen continental.
La apertura del marcador llegó a los 60 minutos, de la mano de Leandro Lozano. El lateral derecho aprovechó un desajuste defensivo, quedó mano a mano y definió de zurda, junto al palo izquierdo, tras una asistencia de Leonel Flores. El gol ponía el 2-0 global y encaminaba la clasificación en un Morumbí con alrededor de 2 mil hinchas de Boca en las tribunas.
El cierre fue de nervios. Antes, el VAR había invalidado un gol de Ryan Francisco por una posición adelantada milimétrica, decisión del árbitro uruguayo Gustavo Tejera —con Leodán González en el video— que desató el enojo de todo el conjunto brasileño. A los 88 minutos, Domingos Duarte apareció solo por arriba y definió de cabeza ante Álvaro Montero, con asistencia de Artur tras un tiro libre, en un tanto convalidado después de una revisión. San Pablo, dirigido por Dorival Júnior, dominó la pelota 64% contra 36% y disparó 14 veces, cinco al arco, contra siete intentos de Boca, uno al arco.
Boca llegó a la revancha tras el 1-0 en La Bombonera, con gol de Miguel Merentiel, y en alza por el 3-1 sobre Central Córdoba en el Torneo Clausura, jugado con un equipo alternativo que le permitió descansar a varias figuras. La previa tuvo un sobresalto: el micro que trasladaba al plantel fue apedreado al llegar al Morumbí, aunque no hubo heridos ni roturas de vidrios porque el vehículo era blindado. Además, San Pablo no pudo contar con Jonathan Calleri, suspendido por acumulación de tarjetas amarillas. Arruabarrena había anticipado antes del compromiso: «Esperemos que Boca sea Boca y consiga ganar».
Vasco da Gama, el rival en semifinales
El conjunto de Rio de Janeiro eliminó a Independiente Santa Fe con una victoria 2-0 como local, con goles de Bruno Duarte y David Correa. Su clasificación se definió minutos antes del inicio del partido entre Boca y San Pablo, de modo que el xeneize knew desde el arranque quién lo esperaba en caso de avanzar. Un dato que alimenta la ilusión: Boca no ganaba en Brasil por competencias internacionales desde el 2 de diciembre de 2020, cuando venció 1-0 a Inter de Porto Alegre, y la serie quedó sellada en el Morumbí, aunque el empate no le permitió sumar un triunfo en los 90 minutos.
La semifinal tendrá a Boca como local en la ida, que se disputará entre el 13 y el 15 de octubre en La Bombonera. La revancha se jugará en el Estadio São Januário, entre el 20 y el 22 del mismo mes, con fechas y horarios exactos aún a confirmar.
Para llegar con el plantel en las mejores condiciones, el cuerpo técnico apeló a la rotación en el torneo local, tal como hizo antes de la revancha ante Central Córdoba. El primer tiempo en San Pablo había dejado una sola chance clara: un cabezazo de Gustavo Santana que Montero desvió con una estirada al travesaño. Con la clasificación asegurada, Boca quedó a dos series de la final de la Copa Sudamericana y definirá contra el Vasco su pase a la última instancia del certamen continental.
