(BUENOS AIRES).- “Miguel Merentiel tuvo ofertas para salir, pero hoy quiere quedarse en el club”, dijo su representante. La frase confirma que el delantero uruguayo tuvo sondeos para dejar Boca, pero también que su prioridad hoy es permanecer. En la otra punta, el entrenador Rodolfo Arruabarrena ya definió que Merentiel será titular en el arranque de su ciclo.
Merentiel es uno de los atacantes más utilizados en la etapa reciente y se consolidó como pieza clave por su intensidad, presión y aporte goleador en partidos importantes. Ese rendimiento despertó interés en otros mercados, y en Boca saben que una oferta fuerte desde el exterior podría cambiar el escenario. Su continuidad no está completamente asegurada si aparece una oferta importante desde el exterior, aunque por ahora no hay una propuesta formal sobre la mesa.
El delantero tiene contrato hasta 2027 y una cláusula de salida de 18 millones de dólares. La dirigencia mantiene una postura abierta: estaría dispuesta a escuchar ofertas a partir de junio por un valor menor al de esa cláusula, siempre que el número sirva para liberar cupo y reacomodar el presupuesto en otras posiciones que también busca reforzar.
Arruabarrena confirmó que Merentiel será el titular al inicio de su gestión y trabaja en un sistema flexible que no dependa de un solo nombre en ataque. La idea del DT es sostener un esquema donde distintos delanteros puedan cumplir funciones similares según el partido. Si el uruguayo llegara a salir, el cuerpo técnico ya evalúa reemplazos y variantes internas para no quedar debilitado en el frente ofensivo.
A pesar de los rumores, el propio futbolista manifestó su intención de seguir en Boca. Su representante fue todavía más explícito: las ofertas que llegaron no prosperaron porque la voluntad del jugador es quedarse. Esa definición le da aire al armado del plantel, aunque el mercado puede forzar definiciones sobre la hora.
Boca afronta un período de definiciones importantes con la pretemporada ya en marcha. La continuidad o la salida de Merentiel marcará el rumbo del ataque para el próximo semestre, y la dirigencia sabe que este tipo de decisiones suelen definirse sobre el cierre del mercado, cuando aparecen ofertas inesperadas o se aceleran negociaciones que venían en silencio.
Arruabarrena busca sostener una base sólida pero con la flexibilidad necesaria para adaptarse a movimientos de último momento. El futuro de Merentiel sigue abierto, aunque la decisión del jugador y la confirmación del DT le dan, por ahora, un respiro a la planificación de Boca en este mercado.
