(BUENOS AIRES).- Lionel Messi sumará un nuevo capítulo a su historia con la camiseta argentina en el debut del Mundial 2026: alcanzará los 200 partidos con la Selección ante Argelia. El capitán se convertirá en uno de los pocos futbolistas que lograron semejante marca, consolidando una vigencia de élite que se extiende a lo largo de casi 21 años.
Desde su debut en 2005, Messi acumuló 117 goles, 64 asistencias y más de 16.000 minutos en cancha con Argentina. Esos números reflejan un impacto directo en el juego que se mantuvo sin pausas ni declives pronunciados a lo largo de dos décadas. La capacidad de reinventarse y sostener el máximo nivel competitivo lo diferencian incluso de otros jugadores históricos que llegaron a marcas similares.
La obtención de la Copa América 2021 quebró una sequía de 28 años sin títulos para Argentina y modificó por completo la percepción sobre su legado. Luego llegaron la Finalissima 2022, la Copa América 2024 y la consagración máxima en el Mundial de Qatar 2022, que devolvió a la Albiceleste a la cima después de 36 años.
En el Mundial 2026, el rosarino no solo aporta su talento intacto, sino también una experiencia invaluable en un plantel que combina juventud y jerarquía. Su presencia sigue siendo determinante para el funcionamiento colectivo y para la confianza de sus compañeros. El objetivo, según dejó en claro el propio cuerpo técnico, es defender el título conseguido en Qatar.
Alcanzar los 200 partidos lo ubica en un selecto grupo de leyendas que mantuvieron semejante regularidad en la elite global. Lo distintivo es que Messi no fue un actor de reparto en ese recorrido, sino el protagonista excluyente de cada ciclo, desde su explosión juvenil hasta la capitanía en la cita máxima. Cada partido de este Mundial 2026 puede ser histórico, pero el debut ante Argelia tiene un condimento especial: no todos los días se llega a dos centenares de encuentros con una selección.
El debut ante Argelia no será un trámite: será el escenario para que el capitán argentino sume una nueva marca histórica mientras comienza la defensa de la corona. Cada partido desde ahora puede ser el último, pero Messi encara el desafío con la misma ambición de siempre.
