DEPORTES

El nuevo palo que recibió Julián Álvarez después de la Copa del Mundo

 

El presidente blaugrana pone fecha a la oferta y espera un gesto del argentino.

 
Julián Álvarez
Julián Álvarez

(BUENOS AIRES).- "En un momento diremos que se ha acabado la vigencia de la oferta", advirtió Joan Laporta, presidente del Barcelona, sobre la propuesta de 100 millones de euros por un delantero que hoy parece atrapado en un tire y afloje: Julián Álvarez. El club azulgrana, lejos de resignarse, necesita que el argentino rompa el silencio y fuerce al Atlético de Madrid a negociar.

Sergi de Juan, periodista especializado en la información del Barça, reflejó la postura que gana fuerza en los despachos del Camp Nou. Allí están convencidos de que sin una declaración pública y contundente del ex River será imposible desbloquear la situación. "Julián vuelva a expresar su voluntad y transmita públicamente al Atlético su deseo de vestir de azulgrana", resumió la fuente sobre el gesto que esperan en la Ciudad Condal.

La urgencia tiene un número y una fecha. Los 100 millones de euros ofrecidos por el Barcelona tienen fecha de vencimiento a finales de julio, un límite que el propio Laporta blanqueó al señalar que alargar el asunto sería perjudicial para la planificación deportiva que encabeza Deco. El presidente catalán incluso deslizó que manejan alternativas "ilusionantes" para el puesto de centrodelantero si el culebrón se extingue sin acuerdo.

Del otro lado, el Atlético de Madrid no se mueve un milímetro. El conjunto rojiblanco rechazó de plano la oferta azulgrana e insiste en que Julián Álvarez "no está en venta". A esa negativa se sumó, con un mensaje filoso, el consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín: "Julián ha estado mal asesorado desde que acabó la temporada". Incluso el Real Madrid habría sondeado con 150 millones de euros y también recibió un portazo, según informó la entidad vecina en su sitio web.

La ficha que mueve el tablero

El Barça apuesta a un factor que ya conoce. Durante la fase de grupos del Mundial 2026, el propio Julián Álvarez admitió ante medios argentinos que su intención era ser transferido para cumplir "su sueño", una frase que en Cataluña interpretaron como un guiño directo. Desde entonces, el delantero eligió no volver a hablar de su futuro mientras duró la competencia, pero el final de la Copa del Mundo eliminó esa excusa.

Ese silencio autoimpuesto es justamente lo que Laporta y su directiva pretenden romper. Creen que una definición pública del jugador haría insostenible su continuidad en el Metropolitano y obligaría a la dirigencia colchonera a sentarse a negociar. De lo contrario, la posibilidad de una tratativa formal entre ambos clubes sigue siendo, como describen en Barcelona, "una quimera".

El calendario agrega presión. Julián Álvarez debe presentarse a la pretemporada del Atlético el 10 de agosto, mientras que el Barcelona debutará en LaLiga el 23 de agosto ante el Elche en el estadio Martínez Valero. Antes de esa cita con el arranque oficial, la oferta culé habrá caducado. El reloj ya está corriendo para todos.