Mery del Cerro conmovió a todos en Otro Día Perdido. La actriz se sentó frente a Mario Pergolini y habló por primera vez en televisión sobre el año más difícil de su vida: la pérdida de un embarazo junto a su pareja Meme Bouquet, padre de sus hijas Mila y Cala, y una operación de urgencia por un tumor que nadie vio venir. Lo contó con una calma que costó, con lágrimas que aparecieron solas y con el alivio de quien ya está del otro lado.
La tremenda revelación de Mery del Cerro en Otro Día Perdido
Todo ocurrió el año pasado, en mayo, justo cuando Mery tenía que cruzar a Uruguay para grabar Margarita. «Nos agarró medio de imprevisto a los dos. Nunca me había pasado, cada uno lo procesa como puede. Me enteré cuatro días antes de cruzar el charco. La pérdida de un embarazo es muy dura», relató. Lejos de frenar, eligió el trabajo como refugio. «Arranqué a grabar. No se lo conté a nadie. Estaba muy lastimada. A la única que se lo conté fue a Isabel Macedo. Fue muy duro porque ahí estaba sola».
Pero el año no había terminado de golpear. De regreso a Buenos Aires, un fuerte malestar abdominal la obligó a volver al médico. La ecografía mostró una formación de siete centímetros en el abdomen. «No era un embarazo ectópico. Quedé internada», explicó. El diagnóstico fue tan inesperado como aterrador: un tumor hipervascularizado. «Al día siguiente entré en cirugía. Meme quedó blanco. No lo sabían ni mis papás. Fue de golpe».
La operación fue exitosa y el tumor estaba encapsulado, pero el alivio no llegó de inmediato. «Después tuve que esperar 40 días el resultado histopatológico. Fue durísimo. No sabía realmente lo que tenía», confesó. Cuando por fin llegó la respuesta, trajo una noticia tan extraña como reconfortante: «Me dijeron que mi caso era rarísimo. Nunca nadie vio algo así. ‘Es un caso de estudio’, me dijeron».
En medio de ese proceso llegó la propuesta que cambió todo: el papel de madre en Charlie y la Fábrica de Chocolate. «Era tan profundo lo que me pasaba a mí con esta madre, que le enseña al hijo que vaya para adelante, que siga sus sueños… Estoy muy agradecida con el personaje y con la vida, que me dio otra oportunidad», cerró entre lágrimas. Una historia que arrancó en el dolor más profundo y terminó exactamente donde tenía que terminar.
