(BUENOS AIRES).- "Montero es un arquero de un porcentaje de cada partido, 8 puntos 9 puntos, tiene que ser el que tiene que ir al arco". La definición la lanzó Óscar Córdoba, histórico exarquero de Boca, al analizar el presente del arco de la Selección Colombia. El exguardameta no dudó en postular a Álvaro Montero como el sucesor de Camilo Vargas y pidió una renovación urgente en el puesto.
Córdoba, hoy panelista del ciclo partidario, desmenuzó la puja por el buzo de titular. Reconoció la trayectoria de Vargas, pero marcó la necesidad de un recambio con la misma franqueza que exhibía bajo los tres palos. "Camilo tiene mucha experiencia. Camilo tiene todos los dos procesos de Peckerman y de Lorenzo", concedió antes de cargar contra los argumentos que sostienen a un jugador por sus antecedentes.
Las dudas sobre el custodio de 36 años quedaron expuestas sin atenuantes. "Ya necesitamos renovación también en esa posición. Dejémonos de historias, de fotos, de líder", instó el exguardameta, que atajó en la Bombonera entre 1997 y 2000. La vara, según su mirada, debe medir el presente y no las páginas gloriosas del pasado.
"Yo soy un convencido de que aquel que va a la selección tiene que estar en su mejor momento, porque si vamos a dejar toda su historia, nos pasa el tren por encima", reforzó Córdoba. Fue entonces cuando grabó el nombre de Montero en el centro del debate. Al arquero lo describió con un nivel superlativo y redondeó la calificación como si se tratara de una puntuación de fútbol virtual.
La postal que dibujó sobre el golero colombiano encendió la ilusión de los hinchas de Boca. Montero, un arquero que se destaca por su regularidad en el ámbito local, volvió a ser tendencia entre los simpatizantes xeneizes, que empezaron a imaginarlo con la camiseta azul y oro. La voz de un referente como Córdoba, que conoce los códigos del club y la exigencia de la hinchada, amplificó cada elogio.
Lejos de los nombres propios, lo que dejó en claro el exarquero es su receta para la Selección Colombia: rendimiento probado por sobre currículum. Sus declaraciones hicieron ruido puertas adentro del combinado que dirige Néstor Lorenzo y dejaron un guiño que los fanáticos de Boca no pasaron por alto.
Mientras Colombia define su próxima convocatoria, la presión sobre Vargas crece y Montero gana terreno en el radar del público. Córdoba, sin proponérselo, avivó un sueño que ya ronda la Ribera desde hace varios mercados de pases.
