(BUENOS AIRES).- Boca podría peleárselo a River en este mercado de pases. La frase, atribuida al entorno de la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme, resume la jugada que el presidente xeneize se dispone a encarar para reemplazar a Exequiel Zeballos. El apuntado es Álvaro Montoro, el extremo surgido en Vélez que actualmente milita en Botafogo y que también está en la mira de River.
Riquelme busca un fichaje de peso y Montoro reúne el perfil que perdió Boca con la salida de Zeballos. El juvenil no está teniendo muchos minutos en Brasil y, según indican cerca del Consejo, ese ofrecimiento llegó justamente porque no juega. River ya lo venía siguiendo, de modo que la directiva de Boca deberá moverse rápido si pretende ganarle la pulseada a su clásico rival.
Montoro acumula números concretos en la temporada 2026: 1550 minutos repartidos en 24 partidos, 2 goles y 3 asistencias. Esa producción despertó el interés de Juan Román Riquelme, que ve en el delantero un reemplazo natural para Zeballos en el sector derecho del ataque, donde el equipo de Fernando Gago perdió desequilibrio en los últimos meses.
El principal obstáculo para los dos clubes es el contrato a largo plazo que une a Montoro con Botafogo. La institución carioca blindó a su joya hasta el 31 de diciembre de 2029, sin cláusula de rescisión, por lo que cualquier salida dependerá exclusivamente de una negociación directa con la dirigencia brasileña. Su valor de mercado alcanza los 10 millones de euros, una cifra que lo convierte en una inversión de riesgo para el fútbol argentino.
Montoro busca un destino donde tenga continuidad para no frenar su progresión. En Botafogo no está jugando con regularidad, y su entorno evalúa opciones que le garanticen protagonismo. Esa necesidad es la ventana que Boca y River intentan aprovechar, aunque hasta ahora no hubo contactos formales ni ofertas concretas sobre la mesa.
El nombre de Montoro se suma a una lista de delanteros que viene monitoreando Juan Román Riquelme. En las últimas horas también surgieron los casos de Paulo Dybala y Jonathan Calleri, lo que confirma que la directiva xeneize rastrea alternativas de jerarquía para potenciar el plantel de cara al segundo semestre.
