Después de días marcados por la incertidumbre y el impacto que dejó la eliminación de la Copa Libertadores 2026, en Boca comenzó a tomar forma una decisión que puede cambiar el rumbo del equipo para el segundo semestre. La dirigencia avanzó con rapidez en la búsqueda del nuevo entrenador y todo indica que el desenlace está cada vez más cerca.
Mientras los hinchas esperaban señales concretas sobre el sucesor de Claudio Úbeda, las negociaciones encabezadas por Juan Román Riquelme fueron ganando velocidad hasta alcanzar un punto decisivo.
El nombre elegido para iniciar esta nueva etapa sería Rodolfo Arruabarrena, quien se encuentra muy cerca de concretar su regreso al club después de una década.
El acuerdo que acerca a Arruabarrena al banco de Boca
Las conversaciones entre Riquelme y el entrenador avanzaron de manera positiva durante los últimos días. Según trascendió, las partes lograron acercar posiciones rápidamente y existe una coincidencia general respecto al proyecto deportivo que Boca pretende desarrollar.
La predisposición del Vasco también resultó clave para destrabar las negociaciones. El ex lateral mantiene una fuerte identificación con la institución y la posibilidad de volver a dirigir al club habría sido recibida con enorme entusiasmo.
Por ese motivo, el acuerdo deportivo estaría prácticamente definido y solamente restarían detalles administrativos vinculados al contrato para que la situación quede completamente formalizada.
Se trata de cuestiones habituales en cualquier negociación, aunque ninguna de ellas aparece como un obstáculo capaz de modificar el escenario actual.
El trabajo ya comenzó antes de la firma
Uno de los datos más llamativos del proceso es que el cuerpo técnico de Arruabarrena ya comenzó a analizar en profundidad la actualidad del plantel.
A pesar de encontrarse en España, donde reside junto a su familia, el entrenador y sus colaboradores trabajan en la evaluación de los futbolistas que tendrán a disposición durante la próxima temporada.
Entre ellos continúa figurando Diego Markic, colaborador histórico que acompaña al Vasco desde hace varios años y que volvería a integrar su equipo de trabajo en esta nueva experiencia.
La idea es aprovechar cada día disponible antes del inicio de la pretemporada para llegar con un diagnóstico completo sobre las necesidades deportivas del plantel.
El gran desafío que espera al nuevo ciclo
La eventual llegada de Arruabarrena representa apenas el comienzo de una tarea mucho más compleja. Boca deberá reconstruirse después de un golpe deportivo importante y afrontar un semestre cargado de obligaciones.
El nuevo cuerpo técnico tendrá la misión de recuperar la confianza del grupo, definir posibles cambios dentro del plantel y construir un equipo competitivo capaz de volver a pelear por títulos.
Además, contará con algo que parecía difícil de imaginar hace apenas unos días: tiempo para planificar. La cercanía de la pretemporada permitirá trabajar desde el inicio con una estructura definida y una idea clara de cara a los próximos desafíos.
Por eso, aunque el anuncio oficial todavía no llegó, todo indica que Rodolfo Arruabarrena está a un paso de iniciar su segundo ciclo en Boca y convertirse en la apuesta de Riquelme para liderar la reconstrucción del equipo tras uno de los momentos más delicados de los últimos años.
El recuerdo de una etapa que dejó títulos
La posible vuelta del Vasco también despierta recuerdos positivos entre muchos hinchas. Durante su primera experiencia como entrenador consiguió conquistar dos títulos oficiales en 2015, logros que le permitieron dejar una huella importante dentro del club.
Ahora el desafío será diferente. Boca atraviesa un contexto mucho más exigente y necesita recuperar protagonismo tanto en el ámbito local como internacional.
Con ese objetivo por delante, Arruabarrena aparece cada vez más cerca de asumir nuevamente una responsabilidad que conoce muy bien y que podría marcar uno de los movimientos más fuertes del fútbol argentino en las próximas semanas.
