Hay canciones que cambian de significado cuando su autor muere. «Y mientras tanto el sol se muere», el tema que el Indio Solari le dedicó a Virginia «Viru» Mones Ruiz, su compañera de vida durante más de cuatro décadas, es una de ellas. Desde que se conoció la noticia de su fallecimiento, miles de fanáticos comenzaron a compartir fragmentos de la canción en redes sociales y las palabras que alguna vez parecieron una reflexión poética sobre el futuro hoy resuenan como una promesa que cobra una dimensión completamente nueva.
La despedida del Indio Solari a Viru
A diferencia de gran parte de su obra, cargada de metáforas y lecturas abiertas, esta canción expone uno de los aspectos más íntimos del artista: su historia de amor con la mujer que lo acompañó desde los años de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota hasta sus últimos días. En la letra, el Indio imagina el momento de la separación definitiva y le promete a Viru que irá a buscarla más allá de cualquier límite. «Te voy a buscar en la oscuridad», «Te buscaré» y «Te encontraré» son algunas de las frases que transformaron al tema en una verdadera declaración de amor eterno.
Viru, como todos la conocen, fue una figura fundamental en la vida del músico aunque siempre eligió mantenerse lejos de la exposición mediática. La pareja se conoció en 1981, cuando comenzaban los años más intensos de la historia de Los Redondos. En el año 2000 nació Bruno Solari, el único hijo de la pareja, y juntos formaron una familia que encontró refugio en Parque Leloir.
Cuando el Parkinson comenzó a limitar sus actividades y apariciones públicas, Viru se convirtió en uno de sus principales apoyos emocionales. Fue ella quien estaba en la casa cuando la cuidadora encontró al músico en la pileta y quien junto a ella retiró el cuerpo del agua. Una presencia constante hasta el último momento, tal como lo había prometido la canción pero al revés: fue ella quien estuvo ahí, esperando.
Escuchada hoy, la canción adquiere una dimensión especialmente conmovedora. Muchos la consideran una de las composiciones más sinceras y personales de toda su carrera. Aquella promesa escrita hace años para Viru, la de volver a encontrarse incluso después de la muerte, hoy conmueve más que nunca.
