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Álvaro Montero se redime en Boca: ataja un penal y clasifica en Chile

 

El arquero colombiano erró, se resbaló y demoró, pero atajó el penal decisivo.

 
Álvaro Montero
Álvaro Montero

(BUENOS AIRES).- Álvaro Montero tuvo una noche de contrastes en el triunfo de Boca por 4 a 3 en los penales ante O’Higgins, en el estadio El Teniente de Chile, por los dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana. El arquero colombiano cometió dos errores que casi le cuestan caro al Xeneize, pero se redimió al atajar un disparo en la tanda y selló la clasificación a los octavos de final.

En la previa del encuentro, Montero repitió su ya característico gesto: levantó su mano derecha y flexionó repetidamente el dedo índice mientras miraba de frente al lente de la cámara, replicando exactamente la misma escena que había protagonizado una semana atrás en el partido de ida disputado en La Bombonera. "El propio futbolista se encargó de explicar en reiteradas ocasiones que este característico movimiento nació como un código íntimo y personal junto a su hija", y durante su exitoso paso por Millonarios de Bogotá la seña fue adoptada de manera masiva por los simpatizantes del conjunto colombiano. "Curiosamente, durante su breve ciclo en Vélez —institución con la que también alzó la Supercopa Argentina—, el arquero prácticamente no recurrió a este símbolo", pero decidió recuperarlo desde su estreno oficial en el arco del Xeneize.

Ya en el partido, en el primer tiempo, Montero salió a descolgar un centro, atrapó la pelota en el aire y al volver a pisar el suelo se resbaló, perdiendo el esférico. Un delantero rival estuvo cerca de aprovechar el rebote con el arco desprotegido, aunque el arquero reaccionó rápido y evitó la ventaja parcial del Celeste.

En el complemento llegó otra equivocación insólita: promediando los 55 minutos, Montero demoró 8 segundos en ejecutar un saque de arco. El árbitro Wilmar Roldán consideró la demora excesiva y sancionó córner para los chilenos. La jugada terminó en un cabezazo que, afortunadamente para Boca, no finalizó en gol.

El partido, que terminó 0 a 0 en los 90 minutos, se definió desde los doce pasos. Montero apareció entonces como la figura inesperada: contuvo un penal y Boca ganó la tanda por 4 a 3. "Para su fortuna, Montero logró tener su revancha y redención en los penales, instancia en la que logró atajar un disparo, lo cual terminó siendo fundamental para que Boca ganara la tanda por 4-3 y avanzara de este modo a octavos de final".

De esa manera, el Xeneize dejó atrás una serie que había comenzado con triunfo en La Bombonera y se metió entre los dieciséis mejores del certamen continental. Para Montero, la clasificación representó una revancha personal tras haber sido muy duramente criticado por su desempeño en la caída 3-0 contra Deportivo Riestra por la fecha 1 del Torneo Clausura.

Sin embargo, la noche terminó con una nota de preocupación: Montero se retiró con una molestia y será sometido a estudios para determinar la gravedad de la lesión. El parte médico se conocerá en las próximas horas, mientras Boca ya empieza a enfocarse en su próximo compromiso por el torneo local.