(BUENOS AIRES).- “Hoy el único refuerzo que tengo es Lozano. Hasta que no firmen… Esto es Boca y nunca se sabe”, dijo Rodolfo Arruabarrena apenas consumada la clasificación a octavos de la Copa Argentina. Horas después, el club oficializó las llegadas de Álvaro Montero y Sebastián Villa, y este sábado ambos tuvieron su primer entrenamiento en Ezeiza.
De esta manera, el Vasco ya cuenta con los tres refuerzos que tendrá para afrontar el gran objetivo inmediato: el playoff de la Copa Sudamericana frente a O’Higgins. La ida se jugará el próximo jueves en la Bombonera desde las 21.30, mientras que la revancha será una semana más tarde en Chile.
Álvaro Montero, arquero colombiano de 31 años, llegó procedente de Vélez. Boca desembolsó cerca de 4.000.000 millones por su pase y desde su primer día en el plantel se perfila como una pieza clave para el once titular. El propio Arruabarrena había puesto el foco en la necesidad de sumar en el arco apenas terminó el partido contra Sarmiento.
El club salió al mercado en busca de un arquero porque Leandro Brey no terminó de conformar cuando tuvo la oportunidad y Javier García apenas sumó minutos oficiales durante este 2026. La decisión se aceleró a sabiendas de que Agustín Marchesin se recupera de una lesión ligamentaria y no volverá a estar disponible hasta el año que viene.
En ese contexto, Álvaro Montero aparece con chances concretas de meterse directamente en el equipo titular. Llegó para competir de inmediato y hasta podría debutar el jueves frente a los chilenos. Si el cuerpo técnico lo dispone, Álvaro Montero hará su estreno oficial con la camiseta xeneize en el arco de la Bombonera.
El ganador de la serie de la Sudamericana se enfrentará con Recoleta en los octavos de final. La ida contra O’Higgins se disputará en la Bombonera y la revancha en territorio chileno.
Con Villa y Montero a disposición desde el primer entrenamiento, Arruabarrena define el once que saltará a la cancha el jueves a las 21.30. La presencia de un arquero de jerarquía como Álvaro Montero le da al Vasco una variante que no tenía desde la lesión de Marchesin, justo en la antesala de un cruce internacional que no admite margen de error.
