(BUENOS AIRES).- Boca está a un paso de sumar a Álvaro Montero como su segundo refuerzo y ya ultima los detalles con Vélez para que el arquero colombiano se ponga el buzo xeneize. Álvaro Montero regresa desde Estados Unidos tras la eliminación de su selección y apenas arribe al país se realizará la revisión médica, el último paso antes de firmar el contrato.
En el club de la Ribera confirmaron que la negociación con el Fortín entró en la recta final y que solo resta un intercambio formal de papeles entre las dirigencias. "Montero deberá cumplir con la revisión médica previa a la firma de su contrato", indicaron desde la institución, mientras aguardan su vuelo para tenerlo cara a cara con el cuerpo médico.
La necesidad de un arquero se convirtió en prioridad para el equipo. Con Marchesín afuera de las canchas por alrededor de siete meses de recuperación —y un contrato que vence en diciembre— y Brey como titular interino, la llegada de Álvaro Montero cubre un puesto que quedó diezmado. El colombiano aporta envergadura, experiencia internacional y garantiza competencia inmediata en un año de triple competencia.
Desde el entorno de Juan Román Riquelme transmitieron absoluta tranquilidad respecto a los números de la transferencia. La operación se divide en dos etapas: primero Vélez ejecutará la opción de compra de 1.800.000 de dólares —que corresponde a 1.400.000 por la opción y 400.000 por el préstamo que ya estaba vigente— y luego transferirá a Álvaro Montero a Boca por un monto cercano a los 4.000.000 de dólares.
¿Cuánto pagará Boca?
El desembolso final del Xeneize superará los 4 millones de la moneda estadounidense, una cifra que en los despachos de La Boca no consideran un obstáculo. Una fuente del club explicó que la cifra "no sería un problema para Juan Román Riquelme". Sobre si la operación podía caerse, la misma voz aseguró: "En un 99% confían que se va a hacer".
Antes de ponerse los cortos, Álvaro Montero deberá sortear el chequeo médico de rutina, el último filtro antes de estampar la rúbrica. Superada esa instancia, se sumará de inmediato a los entrenamientos para pelear el puesto con Leandro Brey, el dueño actual del arco.
Se espera que el colombiano aterrice en el país en las próximas horas, complete los trámites burocráticos y se convierta oficialmente en la segunda cara nueva de Boca, que mueve rápido en el mercado para darle respuestas concretas a su cuerpo técnico.
