BOCA JUNIORS

Álvaro Montero está a un paso de Boca y ya prepara las valijas

 

Boca espera la llegada del arquero colombiano para la revisión médica y la firma del contrato.

 
Álvaro Montero
Álvaro Montero

(BUENOS AIRES).- “En un 99% confían que se va a hacer”, reconocieron puertas adentro de Boca cuando todavía faltaba cerrar los números. Esa certeza se terminó de confirmar en las últimas horas: Álvaro Montero, el arquero colombiano de Vélez, está a un paso de convertirse en el segundo refuerzo del Xeneize, que ya espera su llegada al país para la revisión médica y la firma del contrato.

El puesto de Montero quedó bajo la lupa en el primer semestre de 2026. La lesión de Agustín Marchesín y un Leandro Brey que no logró asentarse empujaron a la dirigencia a moverse con decisión. La llegada de Rodolfo Arruabarrena como entrenador aceleró las gestiones por un apuntado que ya tenían en carpeta: el colombiano, dueño del arco en el Fortín y habitual convocado a la selección de Colombia.

Montero, de 31 años, acaba de quedar libre de competencia internacional. Estuvo con el plantel cafetero en el Mundial 2026 pero no sumó minutos y la eliminación del martes ante Suiza le abrió la puerta de salida definitiva. Boca pisó el acelerador en los días previos a ese cruce y, apenas se consumó la despedida mundialista, las partes empezaron a intercambiar los últimos borradores por el pase de Montero.

Los números de la operación

Para que Montero se ponga el buzo auriazul hacía falta primero que Vélez ejecutara la opción de compra que tenía sobre el arquero. El préstamo del colombiano en Liniers incluía una cláusula de 1.800.000 dólares (1.400.000 por la opción y 400.000 correspondientes al préstamo). Una vez adquirido el pase, la transferencia a Boca se concretaría por un monto superior, cercano a los 4.000.000 de dólares.

Esa cifra, detallaron cerca del Consejo de Fútbol, no representa un problema para Juan Román Riquelme. El propio entorno del presidente ya había dejado trascender que la llegada de Montero era prácticamente un hecho, al punto de que la confianza interna rozaba la certeza absoluta.

Mientras Montero prepara las valijas, el arco de Boca sigue en manos de Brey, que hoy es el titular. Marchesín, en tanto, enfrenta alrededor de siete meses más de recuperación entre la puesta a punto física y la futbolística. Su contrato vence en diciembre, por lo que en su regreso tendrá una doble pelea: ganarse el puesto ante la llegada del colombiano y renovar su vínculo.

La dirigencia ya le bajó el pulgar a cualquier otra alternativa y solo aguarda el arribo de Montero al país para someterlo a la revisión médica de rigor. Si todo avanza sin sobresaltos, Montero pondrá la firma y se sumará de inmediato a los entrenamientos de Arruabarrena.