(BUENOS AIRES).- La Selección Argentina dejó atrás la sufrida clasificación a octavos de final del Mundial 2026 con una preocupación concreta: tres titulares terminaron con molestias físicas tras el 3-2 ante Cabo Verde y encendieron las alarmas en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni. El triunfo, que depositó a la albiceleste en la próxima fase, tuvo un costo físico inmediato que obliga a mirar de cerca la enfermería.
Enzo Fernández, Facundo Medina y Nicolás González acusaron el desgaste de un partido muy físico y quedaron bajo seguimiento médico en las horas posteriores al encuentro. Los tres futbolistas arrastran distintos niveles de malestar que obligaron a revisarlos con atención.
Medina terminó el partido con calambres, una consecuencia lógica de la exigencia del trámite y el escenario más leve de los tres. Los casos de Enzo Fernández y Nicolás González despertaron mayor cautela: ambos arrastran molestias que serán evaluadas en las próximas horas para descartar cualquier contratiempo mayor de cara a lo que viene en el Mundial 2026.
En principio, ninguna situación indicaría una lesión seria en los tres jugadores. Sin embargo, el cuerpo médico de la Selección Argentina prefiere no arriesgar y mantendrá los controles antes de definir si pueden estar al ciento por ciento para el choque de octavos. El margen de error es nulo en esta altura de la competencia.
El desgaste ante Cabo Verde dejó en evidencia que Argentina tuvo que exigirse al límite para sostener la clasificación en un encuentro que no dio respiro. Ese esfuerzo acumulado puede pasar factura en la recta final del Mundial 2026, donde cada detalle físico inclina la balanza. Scaloni y su equipo saben que cada pieza vale oro en una instancia de eliminación directa: no hay lugar para pruebas ni para apuestas con jugadores que no lleguen en condiciones óptimas.
El plantel argentino atravesó un camino sinuoso hasta meterse entre los dieciséis mejores, y ahora la prioridad inmediata pasó a ser la recuperación muscular. Las próximas horas serán determinantes para conocer la evolución de los tocados y definir si alguno debe ser preservado en función del rival y del esquema que prepare el entrenador.
Argentina avanzó a octavos de final, pero ahora el foco está en el parte médico. Evitar bajas sensibles se volvió la principal tarea antes del próximo desafío en un Mundial 2026 que no permite distracciones.
