(BUENOS AIRES).- El entrenador de Boca, Rodolfo Arruabarrena, ya definió la situación de Milton Giménez, el futbolista que perdió protagonismo en 2026 por una lesión: no está entre sus prioridades y le abre la puerta de salida en este mercado de pases. La postura del Vasco se refleja en la decisión de ir a buscar otro delantero.
Rodolfo Arruabarrena tomó una determinación en el mercado de pases que deja en evidencia que Giménez no es una prioridad y su plan es sumar un centrodelantero. En el Xeneize tienen claro que Adam Bareiro y Miguel Merentiel pelearán por el puesto de 9, lo que deja relegado al atacante que desde Tigre ya manifestaron interés en sumar.
La dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, ya tenía intenciones de venderlo desde antes de la lesión y ahora el escenario se aceleró. La intención de Arruabarrena de incorporar un delantero confirma que Giménez corre de atrás en la consideración del cuerpo técnico. Así, el club escuchará ofertas y no descarta incluirlo en alguna negociación.
La operación que seduce a Boca es la del goleador de Tigre David Romero. Riquelme analiza enviar una oferta de 4 millones de dólares más el pase de Giménez para quedarse con el atacante del Matador. El interés está firme y las conversaciones podrían intensificarse en los próximos días.
El motivo del interés de Tigre
El Matador sigue de cerca el futuro de Giménez porque una eventual salida de Romero al equipo de la Ribera dejaría un lugar vacante en su ofensiva. De ahí que el nombre del delantero de Boca surja como moneda de cambio natural en la negociación, algo que le cerraría a ambas dirigencias.
Giménez tiene contrato con Boca hasta el 31 de diciembre de 2027, por lo que cualquier transferencia deberá pasar primero por la decisión del club. La resolución del caso podría destrabarse si prospera la oferta por Romero.
