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Por qué Arruabarrena advierte que la definición es el punto débil de Boca «Necesitábamos uno más»

 

El Vasco hizo autocrítica tras el ajustado 1-0 ante O’Higgins.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- “Podríamos haber convertido uno más”, reconoció Rodolfo Arruabarrena tras el ajustado triunfo de Boca Juniors por 1-0 ante O’Higgins en La Bombonera, en el debut del equipo por la Copa Sudamericana 2026.

El entrenador valoró el rendimiento colectivo pero lamentó las chances desperdiciadas que impidieron una diferencia mayor. El gol de Miguel Merentiel alcanzó para llevarse la victoria, aunque Boca generó varias situaciones claras que no logró concretar y que quedaron reflejadas en la autocrítica del técnico.

Arruabarrena destacó la concentración defensiva de su equipo para neutralizar el juego aéreo de O’Higgins, una de las principales armas del conjunto chileno. También subrayó la importancia de haber conseguido un triunfo en el debut internacional frente a un rival que llegó con mayor ritmo competitivo por no haber detenido su actividad durante el Mundial.

Entre las actuaciones individuales, el Vasco puso el foco en Leandro Paredes, quien pocos días después de disputar la final del Mundial volvió a vestir la camiseta xeneize como titular y capitán. El volante mostró jerarquía y el entrenador lo consideró un punto alto en la estructura del equipo.

También hubo elogios para Álvaro Montero en su estreno absoluto en La Bombonera. El arquero respondió con seguridad cada vez que fue exigido y el cuerpo técnico lo considera fundamental para darle estabilidad al equipo en los próximos compromisos.

Sobre Sebastián Villa, que regresó al club, Arruabarrena resaltó su velocidad y desequilibrio. El delantero, según explicó el DT, deberá seguir adaptándose al funcionamiento colectivo para potenciar sus virtudes dentro del esquema de juego.

Pese a la conformidad general, el técnico fue claro respecto del punto a mejorar: la definición. Las oportunidades que no se capitalizaron dejaron la serie más abierta de lo previsto y Arruabarrena sabe que en una copa internacional ese margen suele ser mínimo. O’Higgins había llegado con ventaja en ritmo futbolístico tras no frenar su calendario durante la cita mundialista, un factor que podía complicar a un Boca que venía de una preparación distinta.

El equipo argentino logró imponer su juego y generó el volumen ofensivo suficiente como para haber ampliado la ventaja, pero la falta de precisión en los metros finales terminó licuando varias aproximaciones. La última puntada, reconoció el propio entrenador en conferencia, es lo que separa una llave controlada de una definición con sobresaltos.

Boca viajará a Chile con la ventaja del 1-0 para defender la clasificación en el compromiso de vuelta. La obligación ahora pasa por ajustar la puntería: en una serie internacional no siempre aparecen tantas chances y el margen de error se reduce al mínimo.