(BUENOS AIRES).- “Tanto en ataque como en defensa”, la frase con la que Rodolfo Arruabarrena definió el perfil del futbolista que considera indispensable para Boca y que hoy no encuentra en el vestuario. La goleada sufrida ante Riestra expuso una falencia que el Vasco ya tenía detectada y que la dirigencia deberá resolver en el mercado de pases.
El equipo había arrancado el semestre con dos triunfos, pero la caída de visitante en el Guillermo Laza le dio al entrenador, según sus propias palabras, “un baño de realidad”. Mientras administra la actual disponibilidad del plantel, Arruabarrena espera que le cumplan con pedidos puntuales de refuerzos para no volver a quedar expuesto.
Más allá de los nombres que ya sonaron en los últimos días, hay una característica específica que el cuerpo técnico ve ausente en la estructura del equipo. Una carencia que Arruabarrena nota tanto en el área propia a la hora de defender como en la contraria al momento de atacar.
Según reveló Martín Costa en ESPN, el técnico de Boca entiende que no tiene ningún jugador que cabecee con eficacia en las dos áreas. La información puso en foco los apuntados en el libro de pases y dejó en evidencia por qué se buscaron ciertos nombres en esta ventana.
La necesidad de un cabeceador ya había llevado a la dirigencia a sondear al defensor central colombiano Jhohan Romaña, una opción que fue descartada. Ahora el foco está en la delantera, con Luciano Gondou como uno de los candidatos. También surgió Lucas Passerini, el atacante de Belgrano de Córdoba, para cubrir el lugar de Adam Bareiro, quien evalúa operarse por una lesión. Passerini aún no convirtió en lo que va del 2026 y desde Córdoba piden su cláusula de salida, que rondaría los 3 millones de dólares.
Durante la gestión de Claudio Úbeda, los centrales solían llegar al gol de cabeza con frecuencia, algo habitual para Di Lollo o Battaglia. Ese aporte en el juego aéreo, sin embargo, no se pudo sostener una vez que el equipo cambió de conductor y perdió esa variante tanto en ataque como en defensa.
Arruabarrena no basa su juego en tirar centros a un nueve de área, pero la fragilidad en las pelotas paradas quedó expuesta con crudeza en el Guillermo Laza. El DT entiende que un plantel que aspire a pelear en todas las competencias no puede darse el lujo de carecer de centímetros y potencia en lo alto, una falencia que se replica en los dos extremos del campo.
La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme analiza alternativas para darle a Arruabarrena ese perfil que hoy no encuentra en el plantel. El mercado de pases aparece como la única vía para cubrir una necesidad que, después de la goleada ante Riestra, se volvió innegociable para el cuerpo técnico. En ese contexto, la búsqueda se intensificó en los últimos días y los próximos movimientos de Boca en el libro de pases podrían definir si el Vasco consigue al cabeceador que pidió para las dos áreas.
