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Arruabarrena se enojó y patea el tablero en el 11 titular ante O´Higgins «Vuelve a cambiar»

 

El Vasco mueve piezas para no especular en Chile

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- Boca Juniors ya define los últimos detalles para la revancha ante O’Higgins, con la mira puesta en sellar la clasificación en la Copa Sudamericana. Después del triunfo conseguido en La Bombonera, Rodolfo Arruabarrena mueve piezas y piensa en un once más fresco para el duelo determinante en Chile.

El entrenador analiza variantes para administrar cargas físicas y mantener la intensidad. La seguidilla de partidos lo obligó a revisar cada posición y a buscar alternativas que eviten lesiones o una merma en el rendimiento colectivo. La serie todavía está abierta y el cuerpo técnico no quiere depender de la ventaja mínima que trae desde Buenos Aires.

Entre las certezas que maneja el DT aparece la continuidad de Leandro Paredes como una de las referencias del mediocampo. El volante volvió a ser una pieza clave dentro de la estructura del equipo y su presencia le aporta jerarquía, manejo de pelota y equilibrio en una zona fundamental del campo. La decisión de sostenerlo responde a la necesidad de tener alguien que controle los tiempos de juego cuando el trámite se complique.

En ataque, Sebastián Villa se perfila como un nombre importante para darle profundidad al equipo. El cuerpo técnico considera que su velocidad y capacidad para generar desequilibrio pueden ser determinantes en un partido donde Boca necesitará aprovechar los espacios que deje el conjunto chileno cuando salga a buscar el resultado.

La última línea y el desgaste

Arruabarrena también deberá resolver cómo conformar la defensa y qué jugadores tendrán la responsabilidad de sostener la ventaja conseguida en el primer encuentro. La concentración defensiva será uno de los aspectos más trabajados durante la preparación, porque el técnico sabe que un solo gol del rival puede cambiar por completo el desarrollo de la serie.

La premisa es armar un once competitivo pero sin descuidar el desgaste acumulado por el calendario. El objetivo principal es conseguir la clasificación sin depender de especulaciones: Boca quiere liquidar la serie con autoridad y no quedarse a esperar lo que proponga O’Higgins en su cancha.

Para el Vasco, la revancha representa una oportunidad concreta de que el equipo continúe avanzando en el plano internacional y recupere confianza después de una etapa de mucha exigencia. Con Paredes como líder futbolístico y un plantel que busca consolidarse bajo su conducción, el Xeneize prepara un partido en el que cada detalle puede marcar la diferencia entre la clasificación y una eliminación inesperada.