(BUENOS AIRES).- “Así nos va a costar mucho”, dijo Rodolfo Arruabarrena tras la trabajosa clasificación de Boca a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El equipo avanzó por penales en Chile, pero el entrenador fue duro con el funcionamiento colectivo y dejó un mensaje directo al plantel.
Lejos de conformarse con el resultado, el Vasco explicó que la producción futbolística estuvo muy por debajo de lo que esperaba. “Así nos va a costar mucho”, señaló el DT al referirse al rendimiento colectivo, y admitió que Boca deberá mejorar considerablemente si pretende pelear por los objetivos del semestre.
Boca perdió intensidad en distintos tramos del partido, generó escasas situaciones de peligro y terminó dependiendo de la eficacia desde los doce pasos para seguir en carrera. Esa imagen fue la que más inquietó al cuerpo técnico, que esperaba una respuesta futbolística mucho más sólida.
Arruabarrena también destacó que el rival incomodó a su equipo durante buena parte del encuentro y que Boca nunca consiguió imponer el protagonismo que suele buscar. De todos modos, valoró el carácter que mostraron los jugadores en la definición por penales.
Dentro del cuerpo técnico confían en que esta actuación funcione como un llamado de atención para el plantel. La intención es corregir los errores, recuperar el nivel de varios futbolistas y retomar la intensidad que pide el entrenador, que entiende que el proceso de mejora debe acelerarse ante la exigencia del calendario.
La clasificación no disimuló los problemas que arrastra el equipo en la construcción de juego. Más allá del alivio por haber superado la serie, la sensación que dejó el rendimiento en Chile encendió las alarmas en el cuerpo técnico. La falta de claridad ofensiva y los desajustes colectivos fueron las marcas de una noche en la que Boca sufrió más de lo previsto para conseguir el boleto a la siguiente ronda.
El entrenador viene insistiendo en la necesidad de elevar el piso de juego y de sostener la intensidad durante los noventa minutos. La irregularidad que mostró el equipo en la Copa Sudamericana contrastó con las actuaciones previas y dejó en evidencia que todavía hay aspectos por ajustar. Arruabarrena entiende que el margen de mejora existe, pero también sabe que los tiempos del fútbol argentino no dan tregua.
Con la clasificación asegurada, Boca ahora se prepara para afrontar la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana, una instancia en la que el margen de error será mucho menor. Cualquier rendimiento similar al mostrado en Chile podría comprometer seriamente las aspiraciones internacionales del club.
El mensaje de Arruabarrena fue directo y apuntó a generar una reacción inmediata dentro del grupo. Para seguir avanzando y pelear por los títulos, el equipo deberá elevar su nivel de juego porque, como reconoció el propio DT, “así nos va a costar mucho”.
