(BUENOS AIRES).- «Darle un lugar entre los concentrados, aunque el delantero deberá esperar su oportunidad debido a la competencia interna que existe en el ataque». Esa fue la determinación que tomó Rodolfo Arruabarrena con Milton Giménez de cara al debut de Boca Juniors en la Copa Argentina.
El partido ante Sarmiento de Junín se disputa este jueves por los 16avos de final y será el estreno oficial del segundo ciclo del Vasco al frente del equipo. Después de varias semanas de pretemporada, el entrenador empieza a mostrar sus primeras definiciones futbolísticas.
La decisión del cuerpo técnico dejó en claro que el ataque tendrá dueños desde el arranque. En los últimos ensayos, Arruabarrena probó un esquema con mayor vocación ofensiva y paró un probable once inicial con Miguel Merentiel y Leonel Flores como principales referencias en ofensiva. Giménez, pese a integrar la nómina de convocados, deberá esperar su turno en el banco.
La ausencia de Adam Bareiro por lesión le abre un resquicio al delantero. El paraguayo sigue en recuperación y no estará disponible para el cruce copero, lo que deja a Giménez como la principal alternativa ofensiva para el segundo tiempo. Una baja que cobra relevancia si se tiene en cuenta que el Xeneize arranca un calendario cargado de partidos en los próximos meses.
Giménez venía buscando recuperar terreno después de un semestre con altibajos y ahora encara una etapa nueva con el Vasco al mando. El cuerpo técnico arrancó de cero con la evaluación del plantel y el delantero sabe que la seguidilla de partidos que se viene le va a dar minutos para pelear por un lugar.
El escenario no le es del todo ajeno. En el semestre pasado alternó buenas y malas, y ahora tiene la chance de dar vuelta la página con un entrenador que recién empieza a conocer a sus dirigidos. Cada entrenamiento cuenta y la paciencia será tan importante como la eficacia frente al arco.
Un semestre con dos frentes coperos
El Xeneize afronta una etapa exigente con la Copa Argentina y la Copa Sudamericana como prioridades. Arruabarrena ya avisó que no regala la titularidad y que la competencia interna será el termómetro para armar el equipo en cada fecha. En ese contexto, la profundidad del banco puede marcar diferencias.
El Vasco busca que todos sus futbolistas lleguen en condiciones óptimas para rotar cuando el fixture apriete. Con Bareiro fuera de combate, Giménez aparece como el primer recambio natural en la zona ofensiva, aunque también deberá convivir con la sombra de otros nombres que pugnan por meterse en la consideración.
Lo que viene
Con todos partiendo desde cero en la consideración del entrenador, Giménez se ilusiona con torcer la historia apenas le llegue el turno. Por lo pronto, observará el debut desde el banco, listo para demostrar que puede ser más que una variante de recambio en el Boca del Vasco. El jueves, ante Sarmiento, empieza a escribirse la primera página de ese intento.
